La Fundación Instituto Roche ha celebrado en Madrid la jornada 'El Espacio Europeo de Datos de Salud y su implementación en España', un encuentro donde expertos de referencia nacional pusieron en valor este nuevo marco regulatorio. El Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS), regulado por el Reglamento (UE) 2025/327 y en vigor desde el mes de marzo de 2025, mejorará el control de los ciudadanos sobre su salud, facilitará la labor asistencial transfronteriza y abrirá nuevas vías para la innovación. Patrick Wallach, presidente de la Fundación Instituto Roche, afirmó que "los datos en salud se han convertido en uno de los activos más valiosos de nuestro tiempo, capaz de salvar vidas y de actuar como verdadero motor de la Medicina del Futuro".
El secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud, Juan Fernando Muñoz Montalvo, destacó que el proyecto pretende construir un ecosistema sanitario sin fronteras para la prestación de asistencia, la investigación y la elaboración de políticas. Muñoz Montalvo señaló que "los datos son la base de la competitividad de España y Europa", aunque recordó que el proceso exige transformar el sistema para responder a los desafíos organizativos y avanzar hacia un modelo en red.
España parte de una posición favorable para abordar esta implementación, especialmente en el ámbito del uso primario y los sistemas de historia clínica electrónica (HCE), gracias al elevado grado de digitalización del sistema público y a infraestructuras consolidadas como la receta electrónica interoperable. Sin embargo, la heterogeneidad de los sistemas de HCE a nivel nacional y la integración de la información del sistema sanitario privado se mantienen como los principales retos en la asistencia sanitaria.
Infraestructura y gobernanza del dato
Fernando Martín-Sánchez, coordinador del informe homónimo presentado en la jornada y profesor de investigación en el Instituto de Salud Carlos III, remarcó la necesidad de definir un marco común de intercambio de datos seguro. Martín-Sánchez sostuvo la urgencia de poner en marcha incentivos y obligaciones regulatorias proporcionales "para evitar que la interoperabilidad dependa solo de la voluntad de cada proveedor".
Por otra parte, la situación del uso secundario de los datos (orientado a la investigación y la innovación clínica) muestra una realidad diferente. A pesar del impulso de iniciativas como el Espacio Nacional de Datos de Salud, el avance es muy heterogéneo entre las distintas comunidades autónomas. Luis Martí Bonmatí, director del Área Clínica de Imagen Médica en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, explicó que para un funcionamiento eficiente es necesario establecer criterios comunes técnicos y organizativos coordinados por el organismo de acceso nacional. Martí Bonmatí apuntó que "se requiere crear espacios estables para compartir experiencias y buenas prácticas entre comunidades autónomas" y concretar las competencias a través de la futura Ley de Salud Digital.
Finalmente, los especialistas plantearon la necesidad de incorporar nuevos perfiles profesionales, como expertos en informática, ciencia de datos o inteligencia artificial, ya que la formación actual del personal sanitario resulta insuficiente para el ritmo de adopción tecnológica. Federico Plaza, vicepresidente de la Fundación Instituto Roche, concluyó que la implementación gradual del EEDS, cuyas obligaciones principales empezarán a aplicarse previsiblemente en 2029, "representa una oportunidad estratégica para consolidar en España un sistema sanitario más innovador, eficiente y centrado en el paciente".


Lilisbeth Perestelo: