La Comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo ha dado su respaldo al primer plan de salud cardiovascular de la Unión Europea, denominado 'Safe Hearts Plan' (Plan Corazones Sanos) lanzado por la Comisión Europea. En la votación del informe de iniciativa propia, que recibió 38 votos a favor, dos en contra y una abstención, se ha pedido no obstante, un enfoque coordinado para prevenir estas patologías, sus factores de riesgo interconectados y las comorbilidades asociadas, entre las que se incluyeron la diabetes, la hipertensión, el cáncer, la enfermedad renal crónica y la obesidad. Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de mortalidad en el territorio comunitario, donde provocan aproximadamente 1,7 millones de muertes cada año y afectan a 62 millones de personas.
Los miembros del comité parlamentario reclamaron medidas regulatorias fuertes para reducir la asequibilidad, el acceso, el consumo y el atractivo de los productos de tabaco y nicotina, con especial mención a los dispositivos emergentes. El texto solicita de manera específica la inclusión de estos nuevos productos en el ámbito de aplicación de la Directiva de Productos de Tabaco, así como la cobertura explícita de la publicidad en redes sociales dentro de la Directiva sobre Publicidad y Patrocinio del Tabaco. Asimismo, el informe instó a los países de la Unión Europea a poner en marcha campañas de educación y comunicación sobre los riesgos derivados del consumo nocivo de alcohol cuando se superen las recomendaciones científicas establecidas.
Regulación alimentaria y cribados
En el ámbito nutricional, los eurodiputados destacaron la importancia de fomentar dietas equilibradas como la mediterránea y la nórdica, las opciones basadas en plantas y los alimentos ecológicos. Para ello, exigieron la mejora del etiquetado nutricional en la parte frontal de los envases y la realización de evaluaciones de impacto en la salud sobre el consumo de bebidas energéticas y alimentos calificados como ultraprocesados. El Parlamento Europeo respaldó también la introducción de controles específicos de salud cardiovascular, dirigidos prioritariamente a personas con al menos un factor de riesgo o con antecedentes familiares de padecimiento prematuro de estas dolencias.
Por otra parte, el documento demandó que los ciudadanos que viven con enfermedades cardiovasculares dispongan de un acceso temprano y asequible a una atención sanitaria de alta calidad. Las directrices aprobadas señalaron la necesidad de adoptar medidas a escala europea y nacional para disminuir las desigualdades asociadas al nivel socioeconómico, el género, la edad y la exposición ambiental. En materia de respuesta comunitaria, el informe abogó por el despliegue de programas de concienciación pública y por la implantación de la formación obligatoria en reanimación cardiopulmonar en los centros educativos y en los lugares de trabajo.
La ponente de la iniciativa, Romana Jerković, afirmó que Europa se centró durante demasiado tiempo en pagar las consecuencias de la enfermedad cardiovascular en lugar de abordar sus causas. Jerković aseguró que este informe marcó un cambio hacia la prevención y exigió acciones más progresivas contra los factores comerciales que perjudican la salud, desde el marketing de productos de nicotina orientado a niños hasta la falta de transparencia en alcohol y alimentos insanos. La votación del informe por el pleno de la Eurocámara se previó para la sesión plenaria de septiembre de 2026.


Lilisbeth Perestelo: