La compañía Likang Life Sciences inició las obras de la que será la primera línea de producción en China de vacunas personalizadas contra los tumores asistidas por inteligencia artificial (IA). Según una información publicada por el South China Mornning Post, la empresa prevé completar el próximo mes de octubre un nuevo centro de investigación de medicamentos y fabricación en la Zona de Desarrollo Económico y Tecnológico de Pekín. El proyecto cuenta con una inversión total que ronda los 110 millones de yuanes, el equivalente a unos 16,1 millones de dólares estadounidenses según los datos del gobierno del distrito.
La instalación albergará laboratorios de investigación de terapia celular junto con la línea de producción de su producto principal, denominado LK101. Esta terapia consiste en una vacuna personalizada contra el cáncer que analiza el ADN tumoral de cada paciente con el objetivo de precisar las mutaciones genéticas específicas que impulsan la enfermedad. Mediante el uso de la IA, la empresa farmacéutica afirmó que este procedimiento de análisis se puede completar en una sola jornada.
El desarrollo de este proyecto industrial refleja una tendencia global dentro del sector farmacéutico hacia el aprovechamiento de las nuevas tecnologías. Grace Wang, socia de la oficina de Shanghai de L.E.K. Consulting, señaló en un vídeo a principios de junio que esta tecnología ya se empleaba ampliamente en el descubrimiento de fármacos y en la realización de ensayos clínicos. Asimismo, la experta destacó su utilidad en áreas como el análisis de datos, la monitorización médica y la redacción de informes científicos. El potencial comercial es elevado y, de hecho, Bank of America estimó que el mercado mundial de la salud vinculada a la IA podría superar el billón de dólares para el año 2035.
Inversión y mercado biotecnológico
Alec Stranahan, analista principal de investigación de biotecnología de pequeña y mediana capitalización en Bank of America, apuntó en una nota el 21 de enero que la IA ofrece una solución competitiva al automatizar los flujos de trabajo manuales, mejorar la precisión de los diagnósticos y permitir estrategias de tratamiento personalizadas. Sin embargo, el analista matizó que la adopción actual de estas herramientas se encuentra todavía en sus etapas iniciales.
La relevancia de estas terapias radica en el impacto de la enfermedad en el país asiático. El cáncer es la segunda causa de muerte en la nación, por detrás de las patologías cardiovasculares, según los datos del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades. El Centro Nacional del Cáncer de China registró cerca de 5,15 millones de nuevos casos de tumores malignos en 2024, distribuidos en 2,67 millones de hombres y el resto en mujeres.
Este impulso para integrar la tecnología en el ámbito de la medicina generó oportunidades de negocio y propició diversos acuerdos financieros en el sector. La firma biotecnológica estadounidense Insilico Medicine, que cotiza en la bolsa de Hong Kong, firmó un acuerdo de hasta 2.500 millones de dólares con la surcoreana SK Biopharmaceuticals. El objetivo de esta alianza, comunicada el 22 de junio, es desarrollar tratamientos para trastornos neuroinmunes del sistema nervioso central a través de la herramienta de descubrimiento de fármacos por IA propiedad de Insilico Medicine.


Lilisbeth Perestelo: