Profesión

El COFM impulsa el perfil asistencial de las farmacias de Madrid con nuevos programas

La red de farmacias de la Comunidad de Madrid refuerza su implicación en la salud pública con proyectos como 'InmunízaT 2.0' y 'Prevecolon'. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid avanza en la coordinación con los profesionales sanitarios.
aría de Quintana, vocal de Alimentación y Nutrición y coordinadora de NutriCOFM; José Manuel Becerra, vicepresidente 1º; Manuel Martínez del Peral, presidente; Navidad Sánchez, vicepresidenta 2ª, y Francisco J. Fernández, director general.

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) quiere pasar de los proyectos piloto a servicios consolidados dentro del sistema sanitario. La organización hizo balance de las principales iniciativas desplegadas en farmacia rural, seguimiento farmacoterapéutico, prevención, seguridad del medicamento y coordinación con otros profesionales, con resultados que utiliza como base para defender un mayor desarrollo del papel asistencial de la farmacia comunitaria.

El presidente del Colegio, Manuel Martínez del Peral, situó precisamente en la consolidación el objetivo inmediato. «Es básico consolidar lo que hemos creado», afirmó, aunque consideró que el momento permite también acelerar nuevos avances con la Consejería de Sanidad. A su juicio, varios proyectos trabajados durante años empiezan ahora a materializarse y el COFM quiere aprovechar ese escenario. «El equilibrio va a estar en apretar todo lo que podamos», resumió al referirse al tramo final de la legislatura autonómica.

Martínez del Peral vinculó esa aceleración con la relación mantenida con la Consejería, con cuyos responsables, según explicó, el Colegio mantuvo recientemente una reunión de casi siete horas para abordar «cómo veíamos la farmacia del futuro». En su opinión, la Administración autonómica empieza a considerar al farmacéutico y al Colegio «un aliado muy potente» para desarrollar proyectos dirigidos a la ciudadanía.

Uno de los ejemplos que el COFM utiliza para sustentar ese balance es Pueblos con Vida, que lleva servicios farmacéuticos asistenciales a municipios de menos de 2.500 habitantes. Participan 44 farmacias y ya hay 220 pacientes activos. La mitad supera los 80 años, un 38,84% tiene entre 65 y 80 años y un 9,82% se sitúa entre 45 y 64.

Francisco J. Fernández puso el acento en el perfil de los usuarios. «Son pacientes mayores, polimedicados y también con situaciones de cierta vulnerabilidad», explicó. El 90% supera los 65 años y la media se sitúa en 10,85 principios activos por paciente incluido en sistemas personalizados de dosificación.

En cinco meses se prepararon 3.031 SPD. Además, 179 pacientes son hipertensos y se realizaron 1.410 controles de presión arterial, que dieron lugar a 139 intervenciones. De ellas, 77 estuvieron dirigidas a reforzar la adherencia, 55 correspondieron a educación para la salud y siete concluyeron con una derivación al médico.

Fernández destacó precisamente que cerca de una de cada diez mediciones terminó en alguna actuación adicional del farmacéutico ante la sospecha de un control insuficiente. El programa incorporó asimismo 34 desfibriladores en municipios que carecían de ellos, buena parte instalados en el exterior de las farmacias para garantizar su disponibilidad durante las 24 horas, y 18 acciones formativas para farmacéuticos y vecinos.

Remunerar la intervención

El COFM concede especial importancia a otro elemento del modelo, la remuneración del servicio profesional. Fernández explicó que las propuestas económicas se calcularon en función del trabajo y del tiempo requerido por el farmacéutico. El seguimiento farmacoterapéutico ronda los 400 euros por paciente y año, con unos 48 euros por la entrevista y valoración inicial y alrededor de siete euros semanales por la preparación del SPD y el seguimiento posterior.

El secretario general del Colegio insistió en que el SPD no debe entenderse como un fin en sí mismo. «El SPD no es más que una herramienta dentro de un seguimiento farmacoterapéutico individualizado», señaló. La periodicidad semanal pretende generar un contacto recurrente entre farmacéutico y paciente que permita comprobar la adherencia, detectar problemas con los medicamentos y mantener un mayor control del tratamiento.

Martínez del Peral dio un paso más y defendió que la remuneración debe formar parte de la evaluación de estos modelos. Según explicó, uno de los elementos novedosos de Pueblos con Vida y del proyecto de Collado Villalba es precisamente que ambos servicios están remunerados. El Colegio quiere medir no solo el resultado sanitario, sino también «qué impacto tiene en el sistema y en la sostenibilidad» financiar estas intervenciones profesionales.

En ese contexto, sostuvo que será necesario analizar qué sucede cuando se modifica la forma tradicional de prestar la atención y no limitar la evaluación al denominado gasto farmacéutico. Para Martínez del Peral, los proyectos deben permitir comprobar si la inversión inicial genera posteriormente ahorros y mejores resultados. «Son proyectos que nos van a guiar para el futuro», aseguró.

La conexión sanitaria y social

Una filosofía similar sustenta el proyecto de Collado Villalba, aunque aquí la intervención incorpora de forma explícita la dimensión social. Participan 20 farmacias y 13 pacientes reciben ya seguimiento farmacoterapéutico por problemas de adherencia y riesgo de soledad no deseada.

Martínez del Peral calificó la colaboración con los servicios sociales municipales como uno de los elementos novedosos del proyecto. El seguimiento mediante SPD se realiza semanalmente, aunque el paciente disponga de medicación para periodos más largos, con el objetivo de mantener un contacto frecuente y poder detectar también cambios en su situación personal. «Creemos que es un proyecto muy social y que esa parte social de la farmacia se vea reflejada», señaló.

Fernández situó precisamente ahí la singularidad de la iniciativa. «La clave de este proyecto es esa vinculación entre lo sanitario y lo social», afirmó. Según explicó, la farmacia puede ayudar a los servicios sociales a localizar a personas que permanecen «por debajo del radar», gracias a la relación frecuente que mantienen con su farmacéutico.

El procedimiento permite que la farmacia detecte señales de riesgo, realice una primera entrevista y proponga la incorporación de la persona. Servicios Sociales analiza después el caso y decide su entrada en el programa. Para Fernández, el interés del modelo está también en que todas las intervenciones quedan registradas en una plataforma digital, lo que permitirá «analizar muy bien todo lo que se produce en estos programas» y comprobar si el modelo obtiene resultados.

Martínez del Peral subrayó además un cambio respecto a experiencias previas. «La farmacia propone los pacientes que van a entrar en los proyectos», destacó. En su opinión, depender exclusivamente de que otros profesionales deriven pacientes había limitado el desarrollo de algunos programas anteriores.

Prevenir antes de tratar

La prevención constituye otro de los grandes ejes del balance. Navidad Sánchez Marcos, vicepresidenta segunda del COFM, destacó que Prevecolon había movilizado ya prácticamente al 97% de las farmacias y se acercaba a los 290.000 kits dispensados. Para Sánchez Marcos, los resultados muestran que «cuando un profesional sanitario informa y explica la importancia de participar en programas de cribado, la población responde».

Los datos del dossier concretan esa evolución. A 16 de septiembre participaban 2.857 farmacias, el 96,8% de la red madrileña, con una media semanal de 2.185 establecimientos activos. Desde la extensión de Prevecolon a todas las oficinas de farmacia el 12 de diciembre de 2025 se dispensaron 288.818 kits.

El conjunto del programa, incluidas también las pruebas distribuidas fuera de las oficinas de farmacia, contabilizaba 15.000 resultados positivos y 12.000 colonoscopias. Martínez del Peral pidió, no obstante, esperar al análisis definitivo antes de extraer conclusiones. «Nos faltan datos definitivos», advirtió, aunque señaló que las primeras valoraciones trasladadas por la Consejería apuntaban a una mejora de las cifras.

La misma lógica de extensión se aplica a InmunízaT 2.0, que deja atrás el piloto desarrollado en Aranjuez y Tres Cantos y se abre a todas las farmacias madrileñas. «No nos queremos quedar en cositas pequeñas, queremos hacerlo cada vez más grande», afirmó Sánchez Marcos al explicar el paso a escala autonómica.

La campaña se dirige a personas con diabetes y enfermedad respiratoria crónica, sobre todo menores de 65 años, y añade un seguimiento a los 15 días para comprobar si el paciente consiguió cita y recibió finalmente la vacuna frente a la gripe. El piloto anterior alcanzó a 832 personas en 31 farmacias. Entre los menores de 65 años, el 52,5% no se había vacunado en la campaña previa.

Comunicación para integrar

La coordinación entre profesionales completa buena parte del balance. El vicepresidente primero del COFM, José Manuel Becerra, defendió que el nuevo canal de mensajería supone un paso en la integración de la farmacia comunitaria con el resto del sistema. «Uno de los ejes es avanzar profesionalmente y otro es la integración del profesional farmacéutico dentro del resto del sistema sanitario», explicó.

Becerra destacó que la herramienta permite la comunicación no solo con Atención Primaria, sino también con especialistas, farmacéuticos de Atención Primaria y hospitalaria y profesionales de enfermería. A su juicio, «es una forma de integrarnos» con todos los profesionales que participan en la atención al paciente.

El canal se suma al bloqueo cautelar de la receta electrónica, que acumula 21.192 intervenciones. La mayoría, 15.558, se produjeron porque el paciente comunicó que el medicamento había sido retirado de su tratamiento. Además, se contabilizaron 2.185 errores manifiestos, 2.083 duplicidades terapéuticas, 778 alertas por alergias, 496 situaciones de riesgo grave y 92 posibles usos fraudulentos.

Martínez del Peral defendió que ambas herramientas tienen funciones complementarias. El bloqueo permite intervenir ante situaciones que requieren frenar una dispensación, mientras que la mensajería abre un cauce para resolver otras incidencias farmacoterapéuticas. En su opinión, esta comunicación puede evitar que el paciente tenga que esperar meses hasta una nueva consulta para trasladar un problema relacionado con su tratamiento.

El presidente del COFM considera que esta mayor colaboración obliga también a superar determinadas fronteras profesionales. «Se van rompiendo ciertas barreras», afirmó, en un contexto de presión asistencial en el que cree necesario que los distintos profesionales trabajen de forma más coordinada.

El Colegio presenta todas estas actuaciones como partes de un mismo proceso. La pretensión ya no sería únicamente promover pilotos, sino generar evidencia, medir resultados y comprobar qué intervenciones pueden consolidarse. Martínez del Peral sintetizó la aspiración al referirse a la financiación de los servicios. Si la inversión demuestra retorno, defendió, debe «consolidarse en el tiempo», «pasar a ser algo estructural» y terminar formando parte de la prestación del sistema.

La formación completa esa estrategia. Martínez del Peral la definió como la base que permite al farmacéutico asumir nuevas funciones y recordó el incremento de la participación en las actividades formativas del Colegio. La vocal María de Quintana Barajas situó en ese marco la próxima edición de NutriCOFM, que abordará desde los nuevos tratamientos frente a la obesidad hasta la nutrición y la fitoterapia. «El papel del farmacéutico es fundamental en la prevención, el seguimiento del tratamiento y el acompañamiento», señaló, especialmente ante un ámbito en el que confluyen medicamentos, nutrientes y plantas medicinales.

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