Los Premios Cinfa a la Innovación y la Sostenibilidad en la Farmacia Comunitaria han vivido este año su edición número 15, una cifra redonda que celebró el miércoles su entrega de galardones en Infarma, el epicentro europeo del sector farmacéutico, donde también tuvo lugar la exposición de los tres proyectos seleccionados por parte de sus respectivos autores.
En esta edición, Cinfa ha destacado trabajos centrados en el compromiso medioambiental y social de la farmacia con su entorno, en la mejora la calidad de vida de pacientes con enfermedad renal crónica y en la aplicación de la Inteligencia Artificial en la farmacia comunitaria
Los profesionales reconocidos son Nerea Acuña Elvira, farmacéutica comunitaria en Lanzarote; una candidatura conjunta de varias farmacias comunitarias de Vizcaya y Álava, firmada por Amaya Blanco Arce, Cristina Arandia, Miren Zamakola y Leticia Santamaría; y, en tercer lugar, Cristóbal Abrio Martín, farmacéutico comunitario en Huelva (Andalucía).
Todos ellos recibieron el galardón de manos del jurado de estos premios, formado por Julio
Sánchez Mariñas, director de Desarrollo Corporativo e Innovación de Cinfa; Marta Cámara, Senior Manager de Forética, y Piedad García, vocal nacional de Oficina de Farmacia.
En concreto, Julio Sánchez aprovechó la ocasión para “echar la vista atrás y valorar el camino recorrido desde que en Cinfa comenzamos a promover la innovación en la farmacia. Llevamos 15 años tomando el pulso a la salud innovadora de nuestra farmacia y el diagnóstico obtenido habla de unos profesionales comprometidos con la sostenibilidad y con su entorno, actualizados en cuanto a avances tecnológicos y sanitarios y conectados con la realidad social y la de sus pacientes. Los Premios Cinfa tienen hoy más sentido que nunca, porque la farmacia se mueve y se esfuerza por poner en práctica proyectos de impacto ético, social y medioambiental que merecen ser reconocidos”.
El proyecto presentado por Nerea Acuña Elvira, titulado ‘Farmacias sostenibles: compromiso medioambiental y social’, detalla el modelo sostenible que ha implementado esta profesional en su oficina de farmacia de Lanzarote, basado en la gestión de residuos, la reducción del uso de papel y plástico y la eficiencia energética con paneles solares y climatización optimizada. En concreto, en el propio establecimiento se han instalado filtros de agua y usan bolsas reutilizables para reducir el consumo de plástico. A nivel logístico, en esta farmacia reagrupan pedidos para reducir la huella de carbono y seleccionan laboratorios con almacenes cercanos.
En el ámbito social y de gestión interna, fomentan la inclusión laboral, ofrecen mejores condiciones salariales y flexibilidad horaria e incentivan la conciliación y el bienestar del equipo, asegurando una farmacia más comprometida con el entorno y la comunidad. Se trata de un proyecto escalable, accesible y replicable en cualquier farmacia que quiera adoptar prácticas más sostenibles.
Con el título ‘Proyecto CALM. Un proyecto para mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad renal crónica’, el segundo trabajo premiado está dirigido a pacientes renales crónicos, un colectivo con problemas dermatológicos debido a su enfermedad y al tratamiento inmunosupresor. La iniciativa fue desarrollada por Amaya Blanco Arce, Cristina Arandia, Miren Zamakola y Leticia Santamaría, farmacéuticas de diferentes localidades de Vizcaya y Álava, y tiene en cuenta a todos los actores de la cadena sanitaria: pacientes, farmacéuticos comunitarios, médicos y asociaciones de pacientes. A través de este enfoque colaborativo, estas farmacias han logrado ofrecer soluciones integrales a las molestias tópicas de los pacientes, promoviendo la adherencia al tratamiento y concienciando sobre la importancia del cuidado de la piel.
Por último, Cristóbal Abrio Martín, farmacéutico de Huelva, presentó la idea seleccionada con el título ‘Aplicación de la inteligencia artificial en la farmacia comunitaria. Optimización de los SPFA y la gestión farmacéutica’ y en la que profundiza en los tres asistentes de IA que se han implementado en su farmacia. Primeramente, el dermoanalista, que permite un análisis detallado de la piel y personalización de tratamientos; también están ya usando el redactor de casos clínicos, que facilita la documentación técnica y científica; y en tercer lugar, el experto en gestión farmacéutica, que optimiza la planificación y reduce errores. Además, la IA se ha integrado en el manejo de las redes sociales de la farmacia, en la formación del equipo, la recomendación de productos y la automatización de procesos internos, fortaleciendo la sostenibilidad y posicionando esta farmacia andaluza como un referente en innovación.
Su autor considera que el avance de la IA es un hecho al que el farmacéutico debe sumarse, no solo por mantenerse actualizado, sino por el gran potencial que esta nueva tecnología presenta para construir una farmacia más sostenible, poder tomar decisiones con conocimiento y, sobre todo, mejorar la salud del paciente.