Pilar Navarro, representante del sindicato CSIF en la Aemps, reclama medidas urgentes que frenen la fuga de talento en un organismo clave para la salud pública. Las causas son múltiples, pero destacan la falta de carrera profesional, desigualdad retributiva respecto al Ministerio de Sanidad y una plantilla cada vez más joven y precaria. Navarro advierte de que la pérdida de personal cualificado está poniendo en riesgo la capacidad de la institución para cumplir sus funciones y mantener su prestigio internacional. Esta situación es aún menos entendible si se tiene en cuenta el superávit económico que la Aemps genera año a año. La agencia, que transfiere cada año 20 millones de euros al Tesoro y, con una mejora en sus recursos humanos podría asumir más servicios y mejorar esas cifras. En esta entrevista, Navarro expone las razones para la concentración que han convocado el próximo 13 de noviembre.
P. ¿Cuál es el objetivo de la concentración convocada para el 13 de noviembre en la Aemps?
R. Queremos dar visibilidad a los problemas que afectan a los trabajadores de la agencia y reclamar medidas justas que aseguren su futuro. No son solo cuestiones salariales, que, por supuesto, son muy importantes, sino también de reconocimiento profesional, igualdad y estabilidad. Participarán todos los empleados públicos de la agencia, tanto funcionarios como personal laboral.
P. Hablan de años de promesas incumplidas y de retrasos en la aprobación de la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT). ¿Qué reclaman exactamente?
R. La dirección de la agencia ha presentado una actualización de más de 200 puestos de trabajo, pero Función Pública está retrasando su aprobación por continuas exigencias y nuevos requisitos. Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad ya ha obtenido la suya, con apenas 20 puestos. Necesitamos que se desbloquee cuanto antes. La plantilla se ha quedado corta para el volumen y la complejidad del trabajo que asumimos.
P. Estos planteamientos van en línea con los que hace la propia dirección de la agencia…
R. Sí, absolutamente. La dirección es consciente de la situación y nuestras reivindicaciones van en la misma línea. Llevamos años pidiendo lo mismo en todos los foros posibles.
P. Otra de sus reclamaciones es el desarrollo de una carrera profesional. ¿Qué problemas existen?
R. Es inexistente. No hay niveles para promocionar. Un empleado puede jubilarse en el mismo nivel con el que ingresó. Esta falta de progresión profesional está provocando una fuga de talento alarmante. Muchos compañeros buscan otros destinos donde se reconozca su cualificación.
P. También denuncian desigualdades salariales respecto al Ministerio y a otros organismos.
R. Sí. Percibimos complementos de puesto y productividades muy inferiores a los de nuestros compañeros del propio Ministerio de Sanidad o de otros organismos de la Administración General del Estado. Es una discriminación que llevamos años soportando.
P. Se ha dicho que el 70% del personal tiene menos de cinco años de antigüedad y que un 25% son externos o becarios. ¿Qué consecuencias tiene?
R. Esa cifra refleja solo parte del problema. La Aemps es la autoridad sanitaria de referencia para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos y productos sanitarios. Para ello, necesitamos personal altamente cualificado. Sin estabilidad ni reconocimiento, es imposible mantener ese nivel. La pandemia puso de manifiesto la enorme carga de trabajo y la alta exigencia técnica que asumimos, pero no se ha correspondido con una mejora en las condiciones. El resultado es desmotivación y pérdida de personal.
P. ¿Está afectando ya esa situación al trabajo diario o a la proyección internacional de la agencia?
R. Sin duda. La pérdida de capital humano está mermando la capacidad de la Aemps para cumplir sus objetivos y reducir su presencia en organismos internacionales, incluidos los europeos. La sobrecarga de trabajo para quienes permanecen es enorme y empieza a ser inasumible.
P. Mencionaba también la reciente reclasificación del cuerpo de farmacéuticos titulares. ¿Qué ha pasado?
R. En 2025 se aplicó una reclasificación que elevó el nivel de los farmacéuticos titulares del 24 al 26, un reconocimiento justo y merecido. El problema es que no se ha hecho lo mismo con los técnicos de la escala de gestión de organismos autónomos (ETGOA), que desempeñamos las mismas funciones. Esta desigualdad está generando un profundo malestar. Además, seguimos reclamando que las nuevas ofertas de empleo público fijen el nivel mínimo para estos cuerpos A1 en el 26. Es una cuestión de justicia profesional.
P. Además, la Aemps generam, vía tasas, unos recursos económicos que superan a los gastos…
R. Es cierto. En los ejercicios 2022 y 2023, la Aemps ingresó más de 83 millones de euros, de los cuales 20 millones por año fueron transferidos al Tesoro Público. Además, concede ayudas y subvenciones a comunidades autónomas y sociedades científicas. Es decir, la agencia no solo se autofinancia, sino que aporta recursos al Estado. Sin embargo, ni el Ministerio de Sanidad ni Función Pública son capaces de aplicar políticas que mejoren nuestras condiciones y no nos sentimos reconocidos. Sabemos que no se pueden usar esos fondos para subir sueldos, pero sí para adoptar medidas que hagan más atractivos los puestos y permitan retener talento.
P. ¿Cree que hay una falta de sensibilidad por parte del Ministerio y de Función Pública?
R. Totalmente. La agencia debería ser un organismo prioritario dentro del Ministerio de Sanidad y de la Administración General del Estado. En cambio, los intereses políticos están primando sobre los intereses profesionales e incluso sobre la salud de los ciudadanos.
P. ¿Qué intereses políticos? ¿De qué ámbito?
R. Los que correspondan… .no diré más.
P. ¿Son conscientes la ministra y los responsables del Ministerio de la situación?
R. Sí. En el 25 aniversario de la agencia nos manifestamos silenciosamente durante el acto al que asistieron la ministra y el secretario de Estado. Queríamos visibilizar el problema sin interferir en la celebración. Ellos se pararon a hablar con nosotros y les entregamos información detallada sobre las desigualdades en productividad entre el personal de la Aemps y los servicios centrales del Ministerio. También se remitió un informe al secretario de Estado, a la directora de la agencia y a la Subsecretaría. Ninguno ha respondido.
P. ¿Y qué impacto tiene esto en los trabajadores?
R. El desánimo es enorme. Llevamos años reclamando lo mismo y no vemos avances. La gente está cansada y empieza a sentir que su trabajo no se valora.
P. ¿Existe el riesgo de que la situación repercuta en la salud pública o en la capacidad operativa de la agencia?
R. De seguir así, sí. Los trabajadores de la Aemps tenemos un gran sentido de servicio público y vocación, pero si no se reconoce nuestra cualificación y esfuerzo, acabaremos marchándonos. Y eso puede deteriorar el servicio de calidad que la agencia está obligada a prestar.
P. El nuevo Real Decreto de Evaluación exigirá más recursos humanos. ¿Está preparada la Aemps?
R. Tendrá que evaluarse cuando se ponga en marcha, pero con la situación actual resultará muy complicado cumplir los plazos y responsabilidades que marca el decreto.
P. ¿Qué pasos darán si no hay respuesta por parte de la Administración?
R. Desde CSIF esperamos que las autoridades reaccionen y no sea necesario continuar con las movilizaciones. Pero si no hay cambios, seguiremos actuando para poner en valor el trabajo de la agencia y de sus empleados públicos.












César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: