Biotecnología, farmacogenómica y salud pública, además de tecnología biofarmacéutica, farmacogenómica, inmunología avanzada, atención farmacéutica, farmacia clínica, farmacia social, farmacoeconomía y colaboración multidisciplinar, serán algunas de las materias actualizadas en el nuevo proyecto de Real Decreto sobre requisitos mínimo de formación, que afectan a la profesión farmacéutica.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades acaba de exponer información pública el proyecto de RD que supone la adaptación del ordenamiento español al marco de cualificaciones profesionales que marca la directiva 2013/55 de la Unión Europea, al objetivo de homogeneizar las cualificaciones profesionales en todo el territorio europeo. El plazo de alegaciones está abierto hasta el 30 de diciembre de este año.
En relación con la profesión de farmacéutico, la actualización de la directiva supone, según se refleja en el anteproyecto “la necesidad de actualizar la directiva para que contemplase avances tales como la tecnología biofarmacéutica y biotecnología, genética y farmacogenómica, inmunología, farmacia clínica, atención farmacéutica, farmacia social, epidemiología y farmacoepidemiología, práctica farmacéutica, colaboración interdisciplinar y multidisciplinar, patología y fisiopatología, economía de la salud y farmacológica, tecnología de la información y tecnologías digitales”.
De esta manera, la modificación del subapartado 5.6.1., del apartado Farmacéutico del anexo III contempla las siguientes materias dentro del Programa de estudios para farmacéuticos: Botánica y zoología, Física, Química general e inorgánica, Química orgánica, Química analítica, Química farmacéutica, incluido el análisis de medicamentos, Bioquímica general y aplicada (médica), Anatomía, fisiología, patología y fisiopatología; terminología médica, Microbiología, Farmacología y farmacoterapia, Tecnología farmacéutica, Tecnología biofarmacéutica, Toxicología, Farmacognosia, Legislación y, en su caso, deontología, Genética y farmacogenómica, Inmunología, Farmacia clínica, Atención farmacéutica, Farmacia social, Salud pública, incluida la epidemiología, Práctica farmacéutica y Farmacoeconomía.
El objetivo de la norma es garantizar que la formación de farmacéutico supone la adquisición de los conocimientos y las competencias siguientes: Conocimiento adecuado de los medicamentos y de las sustancias utilizadas en su fabricación; Conocimiento adecuado de la tecnología farmacéutica y de los ensayos físicos, químicos, biológicos y microbiológicos de los medicamentos; Conocimiento adecuado del metabolismo y de los efectos de los medicamentos, así como de la acción de las sustancias tóxicas y de la utilización de los medicamentos; Conocimiento adecuado para la evaluación de los datos científicos relativos a los medicamentos, con objeto de poder facilitar la información adecuada partiendo de ese conocimiento. Conocimiento adecuado de los requisitos legales y de otra índole relacionados con el ejercicio de la farmacia. Conocimiento adecuado de la farmacia clínica y de la atención farmacéutica, así como las capacidades para su aplicación práctica. Conocimientos y competencias adecuados en materia de salud pública y de sus repercusiones en la promoción de la salud y la gestión de las enfermedades. Conocimientos y competencias adecuados en materia de colaboración interdisciplinar y multidisciplinar, de práctica interprofesional y de comunicación. Y conocimiento adecuado de las tecnologías de la información y de las tecnologías digitales y capacidades para su aplicación práctica.





Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):