El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha llamado este mártes a dar una mayor relevancia a la gestión de las resistencias bacterianas en los sistemas sanitarios de los países europeos. La recogida de información epidemiológica y el seguimiento del consumo de antimicrobianos durante el pasado año permite al organismo constatar en su informe anual de 2025 "un escenario complejo donde la evolución de determinadas cepas patógenas exige una respuesta coordinada" del conjunto de los sistemas
Vigilancia de cepas multirresistentes
El documento técnico presta una atención específica a la evolución de las enterobacterias resistentes a los carbapenémicos, cuya incidencia mantiene una tendencia ascendente que contraviene las recomendaciones dictadas para atajar este tipo de riesgos. La evaluación realizada por los expertos determinó la existencia de "un peligro elevado para la seguridad de los pacientes y para la sostenibilidad de los tratamientos habituales". Ante esta situación, el análisis técnico del ECDC remarcó de forma expresa la necesidad de fomentar la investigación científica y "garantizar la disponibilidad de nuevos compuestos antimicrobianos en los centros asistenciales, impulsando políticas de incentivos para las compañías farmacéuticas".
La cooperación con otras agencias reguladoras de la Unión Europea propició la elaboración de documentos conjuntos orientados a analizar el impacto del uso de tratamientos específicos. Un análisis desarrollado en colaboración con la Agencia Europea de Medicamentos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria examinó la relación directa entre la utilización de determinados fungicidas de uso industrial y la aparición de resistencias en patógenos fúngicos humanos. Estas iniciativas conjuntas persiguen unificar los criterios de control y reducir la fragmentación de las competencias regulatorias en la autorización de productos farmacéuticos. El centro también completó el desarrollo de guías metodológicas para implantar protocolos de vigilancia genómica destinados a identificar brotes hospitalarios asociados a bacterias multirresistentes.
Efectividad en programas vacunales
Involucrando de forma directa a las autoridades nacionales, la institución centró sus esfuerzos en la monitorización de la efectividad de las vacunas distribuidas durante las campañas estacionales. Los estudios realizados a través de las plataformas de seguimiento evaluaron de forma sistemática la protección de las diferentes fórmulas comerciales frente al virus del covid y la influencia de la vacunación en la duración de las secuelas posteriores de la patología. Asimismo, el inicio de la temporada invernal motivó la publicación de directrices específicas sobre el empleo de anticuerpos monoclonales y estrategias de inmunización materna para salvaguardar a la población infantil frente al virus respiratorio sincitial, fijando criterios de priorización clínica.
Los técnicos del centro abordaron también los desafíos que plantea la gestión de la gripe estacional en escenarios donde el virus circulante presenta variaciones genéticas respecto a las cepas integradas en las especialidades farmacéuticas administradas. Esta labor de asesoramiento científico se coordinó de manera estrecha con los comités técnicos nacionales de inmunización para unificar la respuesta europea y atajar los efectos de las campañas de desinformación que afectan de forma directa a la confianza pública en los medicamentos biológicos. El análisis subraya que el mantenimiento de unos niveles elevados de cobertura vacunal resulta imprescindible para garantizar la viabilidad económica de las estrategias preventivas a largo plazo.
Protocolos de prevención farmacológica
En el campo de las patologías crónicas y de transmisión sexual, el ECDC formalizó la actualización de las pautas para el manejo de los tratamientos antirretrovirales, incidiendo en la importancia del inicio temprano de las terapias para bloquear la progresión del virus del VIH. Las guías técnicas incorporaron también directrices operativas sobre la implantación de los programas de profilaxis pre-exposición y los mecanismos de seguimiento de las comorbilidades asociadas. De manera complementaria, el organismo concretó consideraciones de salud pública relativas al uso de la doxiciclina como profilaxis post-exposición ante infecciones bacterianas comunes, aportando una base científica para regular la prescripción médica de este fármaco en los servicios sanitarios.
Para potenciar la seguridad en los procedimientos médicos, la entidad colaboró en la transposición del reglamento europeo sobre sustancias de origen humano, participando en la redacción de las primeras directrices técnicas destinadas a evitar la transmisión de agentes infecciosos a los receptores mediante el cribado de los donantes. Esta normativa afecta de manera directa a los laboratorios encargados del procesamiento de componentes biológicos y a los establecimientos farmacéuticos hospitalarios donde se gestionan estas sustancias farmacológicamente activas. La unificación de estos estándares pretende elevar los niveles de bioseguridad en el territorio comunitario y simplificar el intercambio de terapias biológicas entre los estados miembros.
Digitalización de la gestión de medicamentos
Por último, el desarrollo de herramientas digitales integradas permitió que varios países reportaran datos epidemiológicos procedentes de historiales clínicos electrónicos, lo que optimizó la detección de infecciones y redujo la carga de gestión administrativa en los sistemas públicos de salud y en los servicios de farmacia hospitalaria. La plataforma automatiza la validación de los datos en el punto de entrada, asegurando una mayor calidad en los registros sobre el uso de principios activos específicos. Esta infraestructura tecnológica se complementó con la puesta en marcha de aplicaciones móviles destinadas a supervisar el cumplimiento de los protocolos de higiene de manos y el uso correcto de guantes de protección en los centros médicos.
A nivel global, las autoridades del centro formalizaron diversos acuerdos de cooperación bilateral con instituciones de países candidatos a la adhesión a la Unión Europea, facilitando la transferencia de metodologías técnicas en materia de control farmacológico y optimización del uso de antibióticos. Estos pactos institucionales pretenden armonizar los estándares de vigilancia en regiones interconectadas, minimizando la introducción de variantes bacterianas resistentes a los medicamentos disponibles en los mercados nacionales. La dirección de la agencia reiteró su compromiso de avanzar en la toma de decisiones basada exclusivamente en evidencias científicas contrastadas, asegurando la transparencia en todos los procesos de evaluación de productos farmacéuticos y sanitarios.


Lilisbeth Perestelo: