El dispositivo de evacuación y repatriación de los viajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, completó este domingo su primera fase con el traslado de los 14 ciudadanos españoles a Madrid. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha confirmado tras la llegada del buque al puerto tinerfeño de Granadilla que todos los pasajeros y la tripulación, incluidos los de nacionalidades extranjeras, se mantuvieron asintomáticos durante el desembarco. El operativo, definido por las autoridades como un "despliegue sin precedentes", contó con la supervisión directa del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
Los ciudadanos españoles, 13 pasajeros y un tripulante, abandonaron el buque a partir de las 10:30 horas en dos embarcaciones de servicio. Tras ser conducidos en un autobús escoltado hasta el aeropuerto Tenerife Sur, partieron en un avión militar hacia la base aérea de Torrejón de Ardoz. Desde allí se realizó el traslado al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, donde los pacientes permanecerán bajo vigilancia clínica para descartar cualquier riesgo de contagio derivado del contacto previo con la persona fallecida por esta patología en Sudáfrica.
Vigilancia epidemiológica en el Gómez Ulla
El protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública establece que los ciudadanos españoles queden ingresados en una planta reservada del centro hospitalario. Según detalló el Ministerio de Sanidad, no se trata de una unidad de aislamiento estricto inicial, sino de un entorno controlado donde se les practicó una primera prueba PCR. Los profesionales sanitarios realizarán tomas de temperatura dos veces al día y exploraciones constantes para detectar síntomas compatibles. En caso de que algún paciente presente un cuadro clínico sospechoso, se procedería a su traslado inmediato a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel ubicada en la planta 22 del hospital.
García explicó que el seguimiento incluye una segunda prueba diagnóstica a los siete días del ingreso. Las muestras se remitieron para su análisis al Centro Nacional de Microbiología. La duración de la cuarentena no cuenta con un plazo fijo preestablecido, ya que dependerá del momento del último contacto estrecho que cada individuo mantuvo con el caso índice en el buque. Además de la atención clínica, el Comisionado de Salud Mental del ministerio dispuso apoyo psicológico para todos los repatriados durante su estancia en el centro.
Repatriación del pasaje internacional
Al igual que los ciudadanos españoles, el resto de pasajeros internacionales que se encontraban a bordo del crucero se mantienen asintomáticos y sin signos de enfermedad. La ministra de Sanidad subrayó que el mecanismo de evacuación para las distintas nacionalidades funcionó con normalidad y bajo todas las medidas de seguridad. Tras los españoles, se inició el desembarco de los pasajeros de Francia y Países Bajos. El dispositivo continuó a lo largo de la tarde con los ciudadanos de Canadá, Reino Unido, Turquía e Irlanda, quienes también se encuentran en buen estado de salud.
El ministro Ángel Víctor Torres subrayó que la operación se realizó de forma encapsulada, asegurando que los viajeros no requirieron el uso de ninguna instalación sanitaria en Canarias. El ministro informó que mantuvo contacto con los presidentes de las comunidades autónomas de origen de los pasajeros españoles para trasladarles la normalidad del proceso. El MV Hondius tiene previsto realizar labores de repostaje y carga de suministros este lunes en el puerto de Granadilla antes de emprender su ruta hacia Róterdam, una vez que se complete la salida de todos los pasajeros internacionales.
También estuvo presente el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, quien aseguro el riesgo de contagio es bajo, pero también resaltó que todos los países de los que procede el pasaje están tomando precauciones.




Lilisbeth Perestelo: