Inglaterra ampliará a partir del próximo 1 de septiembre su programa de vacunación frente al virus respiratorio sincitial, VRS, para incorporar a las personas de entre 65 y 74 años que presenten un mayor riesgo clínico. La medida alcanzará a quienes padezcan enfermedades respiratorias crónicas y a los pacientes con inmunosupresión provocada por una enfermedad o por su tratamiento.
La extensión del programa supone introducir el criterio de riesgo clínico por debajo de los 75 años, edad a partir de la cual la vacunación ya se ofrecía de forma rutinaria. Entre los nuevos grupos elegibles se encuentran personas con asma mal controlada, bronquitis crónica o fibrosis quística, así como pacientes con el sistema inmunitario debilitado por patologías como los cánceres hematológicos o por tratamientos como la quimioterapia.
La decisión responde a una recomendación del Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización, JCVI, posteriormente aceptada por el Gobierno británico. Según NHS England, la evidencia examinada por el comité identifica a estos dos grupos como los que presentan un mayor riesgo de sufrir consecuencias graves y necesitar hospitalización por una infección por VRS, especialmente durante los meses de invierno.
El JCVI mantiene abierta la revisión de la información disponible sobre otros adultos con enfermedades subyacentes. La ampliación anunciada, por tanto, no supone una reducción general de la edad de vacunación, sino una intervención selectiva sobre las personas de 65 a 74 años con las condiciones clínicas definidas.
Una ampliación progresiva desde 2024
El programa de vacunación de adultos comenzó en septiembre de 2024, con la oferta rutinaria de la vacuna al cumplir los 75 años y una campaña inicial de recuperación para las personas que entonces tenían entre 75 y 79 años.
El pasado 1 de abril, la vacunación se extendió a todos los adultos de 80 años o más y a los residentes en centros para mayores que todavía no hubieran recibido una dosis. Ahora, la incorporación de los grupos de riesgo de entre 65 y 74 años amplía nuevamente el alcance de la estrategia inglesa frente al VRS.
NHS England señala que 519.571 personas de 80 años o más recibieron la vacuna durante los tres meses posteriores a la ampliación de abril. El organismo también destaca que el programa dirigido a mujeres embarazadas, implantado en 2024 para proteger a los recién nacidos mediante la inmunización materna, ha alcanzado a unas 300.000 madres y bebés durante su primer año.
Estas cifras muestran el despliegue y la participación alcanzada por el programa, pero los documentos publicados no ofrecen todavía resultados de efectividad en vida real, ni cuantifican una reducción observada de hospitalizaciones, complicaciones o mortalidad. El Gobierno sostiene que la nueva ampliación permitirá evitar cientos de ingresos y reducir la presión invernal sobre el NHS, aunque no aporta en estos textos el análisis utilizado para realizar esa estimación.
Riesgo de enfermedad grave y hospitalización
El VRS es un virus respiratorio común que en muchas personas provoca síntomas leves, pero puede ocasionar cuadros graves en adultos mayores y en pacientes vulnerables. Entre sus posibles complicaciones se encuentran la neumonía, la bronquitis y el empeoramiento de enfermedades pulmonares u otras patologías crónicas, con dificultades respiratorias que pueden requerir atención hospitalaria.
Aunque la circulación y el impacto del virus aumentan durante el invierno, las autoridades inglesas recuerdan que el riesgo no se limita a la temporada respiratoria. Por ese motivo, la vacunación se ofrecerá durante todo el año y no se organizará exclusivamente como una campaña estacional.
La vacuna empleada continuará siendo Abrysvo, de Pfizer, administrada en una única dosis. Las personas que sean vacunadas entre los 65 y los 74 años por formar parte de alguno de los grupos de riesgo no deberán recibir una nueva dosis al cumplir los 75 años.
La vacuna frente al VRS podrá administrarse junto con la de la covid 19. Sin embargo, las autoridades recomiendan que no se programe de forma rutinaria al mismo tiempo que la vacuna antigripal.
La ampliación se incorporará al calendario rutinario de inmunización de adultos. Los proveedores de atención primaria deberán ofrecer la vacuna a la totalidad de los pacientes elegibles registrados en sus consultas y establecer sistemas de identificación, llamada y recuerdo desde el inicio de la ampliación.
Los médicos de atención primaria recibirán una remuneración de 10,06 libras por cada vacuna administrada, mediante la tarifa denominada Item of Service. La cuantía figura en el anexo operativo publicado conjuntamente por la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido y NHS England.
Participación de la farmacia comunitaria
La farmacia comunitaria también formará parte del despliegue, aunque su intervención no será homogénea en todo el territorio. Los pacientes podrán vacunarse en establecimientos farmacéuticos de aquellas regiones que hayan contratado a las farmacias para apoyar el programa de inmunización de adultos mayores.
Antes del 1 de septiembre se publicará una especificación actualizada del servicio. Las farmacias que ya hayan sido seleccionadas recibirán de las autoridades regionales una invitación para modificar sus contratos e incorporar la nueva población elegible.
Por cada dosis administrada conforme a las condiciones del servicio reforzado frente al VRS, las farmacias comunitarias contratadas continuarán percibiendo una tarifa de 9,58 libras. La retribución es ligeramente inferior a las 10,06 libras previstas para atención primaria.
La inclusión de la farmacia amplía los puntos de acceso para una población que, por sus enfermedades de base o tratamientos, presenta una mayor vulnerabilidad. No obstante, el alcance real de esta vía dependerá de las decisiones de contratación de cada región y del número de farmacias incorporadas al servicio.
NHS England no ha concretado cuántas personas de entre 65 y 74 años podrán beneficiarse de la ampliación ni cuántas farmacias participarán. La comunicación oficial se limita a señalar que serán miles los nuevos candidatos y que podrán recibir la vacuna en su consulta de atención primaria o, en algunas partes del país, en una farmacia comunitaria.



Lilisbeth Perestelo: