El Gobierno de Navarra ha aprobado el Plan Estratégico de Investigación e Innovación (I+I) del Departamento de Salud para el periodo 2026-2032. La hoja de ruta autonómica prioriza el desarrollo del sector biofarmacéutico, la consolidación de infraestructuras públicas para la fabricación de medicamentos de terapias avanzadas y la puesta en marcha de un programa para promover ensayos clínicos independientes. El documento busca orientar la actividad científica e investigadora hacia los retos asistenciales de la población y fortalecer el tejido biosanitario regional.
El análisis del contexto global e industrial recogido en el texto reflejó que la industria farmacéutica y biotecnológica representó el 19 % de la inversión privada en I+I en la Unión Europea. En el ámbito estatal, el sector aportó el 20 % de la I+D industrial, con una inversión anual superior a 800 millones de euros en investigación clínica. En este marco, Navarra contó con una estructura productiva en la que la biomedicina, la biotecnología y la salud digital sumaron el 26,4 % de las empresas tecnológicas e innovadoras registradas en la comunidad.
Para el periodo 2026-2032, el Departamento de Salud alinea su estrategia con la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra (S4), identificando la medicina personalizada como un área clave. Entre sus focos específicos, la planificación incluye el impulso a las fases de investigación, ensayo y fabricación de soluciones biofarmacéuticas, así como el diseño de productos mediante el empleo de ingredientes de origen natural y criterios de sostenibilidad.
La infraestructura científica pública de la comunidad tiene un punto de apoyo en la Sala Blanca de Terapias Avanzadas (CellMa), ubicada en Navarrabiomed. Esta instalación especializada se destinó a la fabricación de medicamentos estériles para uso humano cuyo principio activo son células somáticas. La hoja de ruta de la Fundación Miguel Servet fijó el desarrollo y validación de estas tecnologías como una de sus prioridades técnicas hasta 2032.
En materia de investigación clínica, el plan constató que entre 2020 y 2024 se registraron 763 ensayos clínicos en la comunidad foral. No obstante, los centros del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea (SNS-O) participaron en 218 de estos estudios, lo que evidenció un margen de mejora frente a la actividad ejecutada en entidades privadas. Para corregir esta asimetría, el plan incluyó la creación de un programa específico para fomentar la realización de ensayos clínicos independientes promovidos por el propio sistema público. Esta medida contempló líneas prioritarias, criterios de evaluación y soporte metodológico para los equipos investigadores.
El documento normativo regula asimismo la agilización de las autorizaciones administrativas para la investigación clínica. La estrategia contempló la creación de un circuito único, accesible y centralizado para tramitar las autorizaciones de estudios clínicos entre los organismos implicados, asegurando el seguimiento de todo el procedimiento.
Coordinación industrial y gobernanza
El plan autonómico se enmarcó dentro de los cambios regulatorios impulsados en la Unión Europea y el Estado, como el Reglamento Europeo de Ensayos Clínicos mediante el sistema informático CTIS, el Reglamento de Productos Sanitarios y la propuesta de reforma de la legislación farmacéutica europea. El análisis autonómico valoró que las medidas comunitarias buscan agilizar los trámites de comercialización, garantizar la seguridad de suministro, combatir la resistencia a los antimicrobianos e incentivar la investigación en antibióticos prioritarios.
La integración de la farmacogenómica y los datos clínicos avanzados constituyó otro de los pilares definidos para la personalización de tratamientos. La estrategia autonómica contempló el uso de la supercomputación, la bioinformática y la inteligencia artificial a través del Polo de Innovación Digital IRIS y el centro NAIR para el análisis de datos genómicos y la optimización del diagnóstico y la terapia en la práctica asistencial.
La colaboración entre el sector público y el tejido empresarial se encauzará a través de la Unidad de Innovación del Departamento de Salud y la relación con el Navarra Health Cluster, entidad que agrupa a más de 50 organizaciones biosanitarias. El plan fijó la realización de reuniones periódicas entre la administración y las empresas para detectar necesidades asistenciales que puedan resolverse mediante mecanismos de colaboración público-privada e innovación abierta.
Para respaldar la actividad investigadora en los centros asistenciales, el Departamento de Salud rediseñará su convocatoria autonómica de proyectos de investigación con el fin de incrementar la financiación captada por el personal público y los investigadores noveles. Asimismo, la norma contempla adaptar las becas de intensificación asistencial para aumentar su número y duración, adaptándolas a los plazos de los proyectos competitivos.
El seguimiento de las acciones se evaluará anualmente a través de indicadores de cumplimiento que medirán el número de proyectos activos, las publicaciones en revistas del primer cuartil, las patentes generadas y la captación de fondos en convocatorias estatales e internacionales. Con este esquema, la administración busca consolidar a Navarra como un polo de innovación biomédica y farmacéutica de referencia para los próximos años.





María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps).:
César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.: