Política

Moreno propone una Ley de Garantía Sanitaria frente a las críticas por conciertos y cribados

El primer debate de los candidatos en las próximas elecciones andaluza fija la sanidad en el centro de la pugna política. El candidato del Partido Popular, Juanma Moreno, ha anunciado una ley para blindar el crecimiento presupuestario del SAS, mientras la oposición ha denunciado el aumento de los conciertos privados y la gestión de los cribados de cáncer de mama.

El actual presidente de la Junta de Andalucía y candidato por el Partido Popular, Juanma Moreno, ha anunciado su intención de impulsar una Ley de Garantía Sanitaria si revalida su responsabilidad al frente del Gobierno andaluz. Esta norma, que según explicó el candidato, busca blindar que el presupuesto sanitario se incremente año tras año, ha sido el principal anuncio que ha lanzado el actual jefe del Ejecutivo andaluz en funciones, en el primer debate de candidatos celebrado este lunes en RTVE.

La propuesta del blindaje presupuestario fue recibida con escepticismo por el resto de los representantes que centraron sus críticas en las listas de espera y el modelo de provisión de servicios. María Jesús Montero, candidata del Partido Socialista, rebatió las cifras del ejecutivo popular y denunció que la sanidad andaluza es actualmente la peor valorada por los ciudadanos. Montero sostuvo que "usted está debilitando los servicios públicos porque los está privatizando" y señaló que la demora media para una cita en medicina de familia alcanza los 15 días en diversos puntos de la comunidad.

Conciertos y fiscalidad del sector

La colaboración público-privada generó una de las mayores controversias del bloque sanitario del debate. José Ignacio García, representante de Adelante Andalucía, denunció que el Gobierno regional destinó 4.700 millones de euros de los presupuestos públicos a la sanidad privada. García citó expresamente a entidades como Asisa, Quirón o Adeslas como las principales beneficiarias de esta política de conciertos. Para revertir esta situación, el candidato propuso la creación de un "impuesto al retorno sanitario" para que las empresas que "ustedes han forrado los últimos años" devuelvan ese dinero público al sistema.

Por su parte, Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, calificó de colapso la situación del sistema público. Maíllo hizo especial hincapié en la necesidad de recuperar la dignidad de las instituciones públicas y criticó el fomento de la educación y la sanidad de pago. El candidato defendió un modelo sanitario cien por cien público y afirmó que "Andalucía es hija de la escuela pública y tiene que seguir siéndolo", denunciando que la falta de plazas en la formación profesional sanitaria pública está derivando a los alumnos hacia centros privados.

Cribados de mama y dependencia

La gestión de los programas de prevención también ocupó un espacio relevante. La oposición en bloque exigió responsabilidades por el retraso de 217 días en la comunicación de resultados de los cribados de cáncer de mama. María Jesús Montero cuestionó directamente al presidente: "¿Qué pasó? ¿Lo puede decir hoy aquí delante de todos los andaluces?". Moreno respondió defendiendo que la espera media oncológica se redujo de los 939 días en 2018 a los 24 días actuales, y subrayó que "somos el Gobierno que más ha invertido en sanidad pública".

Finalmente, Manuel Gavira, de Vox, vinculó la sostenibilidad de los servicios sociales y sanitarios a la política migratoria. Gavira denunció que en Andalucía "se pagan 4.500 euros al mes por un MENA y se mueren andaluces esperando una plaza de residencia". El candidato insistió en la "prioridad nacional" para el acceso a las ayudas sociales y residenciales como eje de su programa. El debate concluyó con visiones contrapuestas sobre si el sistema requiere una reforma de gestión interna o un cambio radical en su modelo de financiación y provisión.

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