Farmaindustria, junto a 18 compañías asociadas y más de treinta entidades sanitarias, ha presentado la plataforma ‘+ensayos’, un espacio divulgativo que pretende acercar la investigación clínica a la sociedad y visibilizar el valor del ensayo clínico.
España es uno de los líderes mundiales en investigación clínica y el primer país en Europa por número de ensayos, todo ello gracias a la solidez del sistema sanitario, la alta cualificación de sus profesionales, un marco regulatorio que garantiza la seguridad y los derechos de los participantes, una industria farmacéutica comprometida con nuestro país y la solidaridad de los pacientes.
En este momento, participan unas 170.000 personas en alguno de los ensayos clínicos que se desarrollan en España. Sin embargo, el ensayo clínico sigue siendo, para una parte importante de la ciudadanía, una realidad poco visible y de la que aún hay desconocimiento, a pesar de su impacto directo en la salud de las personas y en la calidad y sostenibilidad del sistema sanitario.
El director general de Farmaindustria, Juan Yermo, destacó la gran oportunidad que significa para España el liderazgo en investigación clínica “Los ensayos clínicos representan la mayor parte de I+D del sector biofarmacéutico y, a su vez, el sector biofarmacéutico representa casi el 20% de la I+D industrial en España, es decir, hay mucho en juego desde el punto de vista sanitario, económico e industrial. Los ensayos clínicos no son solo ciencia e investigación, son salud, son innovación y son futuro”.
En este sentido, alabó el trabajo conjunto de pacientes, investigadores, especialistas, centros sanitarios y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Esta última destaca por liderar en Europa la agilización de procesos administrativos y regulatorios desde hace más de una década. Asimismo, reconoció el papel de los laboratorios: “Financiamos casi el 90% de los ensayos clínicos en España. La colaboración entre todos los agentes ha creado un ecosistema de vanguardia que convierte al país en líder europeo y referente mundial en investigación clínica”, afirmó.
Yermo comentó, con preocupación, la pérdida de liderazgo de Europa en porcentaje de ensayos clínicos, con una reducción de más de 65.000 pacientes a nivel europeo, un 10% de participación en los últimos años y una reducción de la inversión en I+D en Europa.
Según el director general de Farmaindustria, esto se debe a la pérdida de competitividad que sufre la industria farmacéutica europea desde hace dos décadas. “Europa lideraba el lanzamiento de nuevos medicamentos con más del 40% del total, mientras que ahora solo representamos el 20%”, señaló. Esta caída coincide con un descenso en el porcentaje de ensayos clínicos a nivel global. Por el contrario, Estados Unidos y China ganaron terreno gracias al aumento de la inversión en I+D, lo que impulsa tanto el número de estudios como la captación de pacientes. De hecho, en áreas como las terapias avanzadas y los medicamentos biológicos, China ya triplica a Europa en ensayos clínicos, una situación impensable hace diez años, cuando su presencia en este campo era prácticamente inexistente.
En este sentido, Juan Yermo declaró que España puede perder el liderazgo en investigación si no se apuesta claramente por la innovación. “Por eso hacemos tanto hincapié en las normativas a nivel europeo y a nivel nacional”, indicó.
Durante la presentación de la campaña +ensayos, la directora de Investigación Clínica y Traslacional de Farmaindustria, Amelia Martín Uranga, destacó el fuerte apoyo institucional y sectorial recibido. Subrayó que la investigación clínica es un claro ejemplo de éxito en la cooperación público-privada: “Esta es una iniciativa abierta que sigue sumando adhesiones con el objetivo de divulgar el valor del ensayo clínico como una fuente de alternativas terapéuticas reales y avances médicos”.
Asimismo, Martín Uranga recordó que los participantes en los ensayos clínicos, pacientes y voluntarios sanos, generan datos bajo una estricta rigurosidad, avalada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). Por ello, incidió en la necesidad de dotar a la AEMPS de los recursos humanos y técnicos suficientes para afrontar los actuales retos científicos, tecnológicos y normativos.
Además, abordó el compromiso de la industria farmacéutica en España, reflejado en una inversión de 1.657 millones de euros. Más del 90% de los ensayos clínicos son impulsados por este sector en colaboración con hospitales e institutos de investigación. “Todo lo que se genera alrededor del ensayo clínico genera empleo de calidad, tanto en la industria como en los propios centros sanitarios. Su gestión exige estructuras profesionalizadas, un ámbito donde nuestro país dio un gran salto de calidad que nos permite retener y atraer talento”, dijo.
Resaltó que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios autorizó el año pasado más de 962 ensayos, “una cifra importante en la que destaca el nivel de ensayos clínicos autorizados en fases 1 y 2, que son las más complejas, pero que al mismo tiempo son las que suponen mayores oportunidades para los pacientes españoles, más del 50%, gracias también a la especialización de muchas de las 40 unidades en nuestro país, repartidas en prácticamente 14 comunidades autónomas”.
Por su parte, la investigadora y presidenta de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (Aseica), Marisol Soengas, destacó el papel crucial de los ensayos clínicos para comparar tratamientos, comprobar su eficacia y toxicidad, y ofrecer esperanza de vida. “Con el ensayo clínico en el que estoy actualmente, busco que funcione y ganar tiempo. Los científicos solemos decir que trabajamos para el paciente del futuro, pero los enfermos necesitan el "ahora", por lo que el acceso a estos estudios es vital”, señaló Soengas, quien advirtió que reducir los ensayos clínicos supondría un riesgo y un grave problema.
El subdirector general de Farmaindustria, Javier Urzay, comentó que los ensayos clínicos son un “tesoro” y un gran atractivo para los pacientes y el sistema sanitario español. Por ello, insistió en la necesidad de cuidarlos, protegerlos y compartirlos. “Tenemos un plan de trabajo para descentralizar los ensayos clínicos y llevarlos a todos los territorios para ofrecer oportunidades a todos los pacientes. Así seguiremos protegiendo este activo y el empleo de alta calidad que generan”.
La campaña +ensayos pone el foco en las historias reales de quienes participan en la investigación clínica. Una de esas historias es la de Esther Martín, paciente de esclerosis múltiple, quien explicó que fue un familiar quien le informó de la existencia de los ensayos clínicos: “Insistí a mis médicos en que quería participar en un ensayo, pero no se dio el caso hasta que llegó la ocasión. Solo tengo palabras de agradecimiento y voy contándolo a todos mis conocidos”.
Martín aseguró que mejoró su calidad de vida, estrechó lazos con los profesionales y entendió el proceso riguroso del ensayo clínico. “Yo quiero decirles a otros pacientes que, si tienen la oportunidad, entren en un ensayo clínico porque puede cambiar su vida. Hay que ser valientes y colaborar con la ciencia. Me parece un acto de generosidad porque hoy me toca a mí pasar por esta enfermedad, pero puede pasarle a cualquiera”.
Campaña divulgativa
La campaña +ensayos presenta un spot que mira a los ensayos clínicos a través de los ojos de los pacientes, con una idea de fondo en la que subyace la confianza en el futuro de la investigación clínica.
La campaña de lanzamiento recoge testimonios de pacientes y de investigadores que comparten, en primera persona, qué significa participar en un ensayo clínico y cómo esta experiencia impacta en su vida, en su práctica profesional y en el avance de la ciencia.
A través de estos contenidos audiovisuales y de la web masensayos.com, que recogerá esta y otra información de utilidad para los usuarios, la plataforma aspira a mantener viva la conversación en torno a los ensayos clínicos, contribuyendo a que ocupen el lugar que les corresponde como motor de innovación, de acceso precoz a nuevos tratamientos y de mejora de la calidad de vida de algunos pacientes.


Lilisbeth Perestelo: