La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se ha convertiod en uno de los principales desafíos para la salud pública mundial. Este problema requiere una respuesta coordinada que integre la salud humana, animal y ambiental, y que incorpore de forma prioritaria la prevención. Esta fue una de las conclusiones expuestas en el curso 'Resistencia a antibióticos y One Health', un encuentro que reunió a especialistas, instituciones y representantes del sector farmacéutico para analizar las soluciones necesarias frente al avance de las bacterias resistentes.
El encuentro, celebrado en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en San Lorenzo de El Escorial contó con la organización de la UCM, la Fundación Complutense y Caixabank. La cita dispuso además de la colaboración del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) y el patrocinio de la compañía biofarmacéutica MSD.
Cristina Nadal, directora ejecutiva de Government Affairs de MSD en España, destacó que las resistencias exigen una respuesta colectiva y multidisciplinar basada en la ciencia, la prevención y la colaboración. Según explicó, resulta necesario seguir impulsando las medidas preventivas, favorecer el uso responsable de los antibióticos y apoyar iniciativas basadas en el enfoque de una sola salud para avanzar hacia un modelo preparado frente a los desafíos sanitarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la resistencia antimicrobiana una de las principales amenazas sanitarias globales, impulsada por el uso inadecuado y excesivo de estos fármacos. Los datos del sistema mundial de vigilancia de la OMS (GLASS) reflejaron que el problema continuó agravándose. En 2023, aproximadamente una de cada seis infecciones bacterianas confirmadas en laboratorio a nivel mundial presentó resistencia a los antibióticos, y la afección aumentó en más del 40 % de las combinaciones patógeno-antibiótico analizadas entre 2018 y 2023.
Integración de sectores frente a las RAM
Bruno González Zorn, co-director del curso, catedrático de la UCM y asesor de la OMS, aseguró que los microorganismos resistentes y sus genes circulan entre personas, animales, alimentos y ecosistemas, por lo que ninguna intervención aislada será suficiente. El especialista consideró imprescindible reforzar la vigilancia integrada, reducir el uso innecesario de antibióticos y mejorar las medidas de prevención a través de una colaboración sectorial que definió como necesidad científica y sanitaria.
El programa formativo abordó la problemática desde una perspectiva integral, con sesiones dedicadas a la innovación, la cooperación público-privada, la vacunación, la vigilancia epidemiológica, los programas de optimización del uso de antimicrobianos (PROA) y la dimensión medioambiental.
Rafael Cantón, co-director del curso y jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, indicó que el enfoque One Health permite dimensionar adecuadamente el problema de la resistencia y abordar de manera pluridisciplinar las acciones encaminadas a reducir las RAM.
Diagnóstico rápido y optimización terapéutica
Durante el encuentro se destacó el papel de los nuevos abordajes innovadores en la lucha biológica. Rafael Cantón señaló que el desarrollo de nuevas tecnologías con resultados más eficientes en la detección y caracterización de microorganismos multirresistentes genera una mejor aplicación de los principios de los programas PROA, con beneficios clínicos derivados de una elección más adecuada de los tratamientos y una reducción de los costes asociados al manejo de estas infecciones.
A pesar de los avances de los últimos años, los expertos identificaron retos importantes como fortalecer la vigilancia integrada, impulsar el uso prudente de los antimicrobianos, acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos y diagnósticos, y aumentar la concienciación social.
España logró una reducción significativa del consumo de antimicrobianos tanto en medicina humana como veterinaria a través del PRAN. No obstante, Bruno González Zorn afirmó que es necesario consolidar estos logros con financiación estable, investigación y una coordinación estrecha entre todos los sectores implicados.
El foco en la prevención fue otro de los ejes principales de la actividad. Los expertos subrayaron que la vacunación debe ocupar un papel estratégico, por lo que Rafael Cantón instó a centrar las actuaciones en vacunas con actividad frente a bacterias multirresistentes sin abandonar el desarrollo de nuevos antimicrobianos.
Bruno González Zorn reafirmó que la prevención es la herramienta más eficaz para reducir la necesidad de utilizar antibióticos, ya que la vacunación disminuye la incidencia de infecciones bacterianas y virales, evita tratamientos innecesarios y reduce la presión selectiva. Junto con la inmunización, el especialista calificó de fundamentales las medidas de bioseguridad, higiene, control de infecciones y acceso al agua y saneamiento.
El curso contó también con la participación de Raquel Yotti, representante del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades; Jaime Jesús Pérez Martín, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV); Cristina Muñoz Madero, coordinadora del PRAN en sanidad animal; Antonio López Navas, coordinador del PRAN en salud humana, y Ricardo Carapeto García, coordinador del PRAN en medio ambiente.


Lilisbeth Perestelo: