Terapéutica

La realidad virtual se abre camino en AP como vía para reducir las dosis de opioides en dolor crónico

Un estudio pionero en atención primaria, presentado en el 22º Congreso de la Sociedad Española del Dolor demuestra que la realidad virtual reduce hasta un 31% las dosis de opioides.
Durante el encuentro científico se ha publicado el libro Salud Digital y Dolor.

Los pacientes con dolor crónico podrían reducir hasta un 31% las dosis de opioides de su tratamiento gracias a un programa que incluye la realidad virtual como herramienta de soporte clínico. Esta intervención se asocia a mejoras significativas en bienestar emocional, ansiedad y depresión, según mostraron los datos procedentes del primer estudio que ha desarrollado y evaluado un programa de realidad extendida íntegramente dentro de la atención primaria pública.

La realidad virtual, las experiencias inmersivas y las herramientas de salud digital comienzan a incorporarse a la práctica clínica en unidades del dolor, consultas de atención primaria y programas de rehabilitación. Especialistas reunidos en el 22º Congreso de la Sociedad Española del Dolor (SED), celebrado en Vitoria, han presentado experiencias clínicas y proyectos de investigación centrados en el uso de tecnología inmersiva, inteligencia artificial y monitorización digital para optimizar el abordaje del dolor crónico.

José Antonio Moral Muñoz, profesor titular de la Universidad de Cádiz y secretario del Grupo de Trabajo de Tecnología y Dolor de la SED, explicó que estas herramientas despiertan un interés creciente entre los profesionales sanitarios. En el encuentro se presentó el libro 'Salud digital y dolor. Guía para profesionales 2026', editado por Héctor Beltrán Alacreu y el propio Moral Muñoz. La publicación recopila avances relacionados con terapias digitales, telemedicina, telerrehabilitación, monitorización digital, realidad extendida e inteligencia artificial.

El enfoque del libro es clínico e incluye consejos prácticos para los profesionales sanitarios. Moral Muñoz aportó que las herramientas deben entenderse como parte de un "ecosistema clínico proactivo" y no como dispositivos aislados. Por su parte, José Ferrer, médico de familia y gestor clínico de investigación e innovación en Badalona Serveis Assistencials, subrayó que la realidad virtual ya se utiliza en iniciativas asistenciales vinculadas a la sanidad pública, por lo que no son proyectos de laboratorio ni tecnologías académicas.

El equipo de Ferrer trabajó en programas relacionados con dolor crónico en atención primaria, dolor agudo durante curas y procedimientos dolorosos pediátricos. El facultativo indicó que la realidad virtual ayuda a potenciar intervenciones terapéuticas. "No es una terapia aislada ni sustituye al profesional, pero sí nos ayuda a llegar a nuestros objetivos terapéuticos", afirmó. Entre los casos prácticos de éxito, el experto enumeró la rehabilitación postquirúrgica, la adherencia al ejercicio o los procedimientos pediátricos dolorosos, además de defender su valor educativo en técnicas de regulación emocional o mindfulness.

Aplicaciones acústicas y neurofisiología

La dimensión emocional y sensorial del dolor también centró parte de las investigaciones del congreso. Marta Matamala Gómez, investigadora postdoctoral de la Universidad de Barcelona, detalló su trabajo con ilusiones acústicas inmersivas para pacientes con dolor crónico mediante sensores de movimiento y auriculares. El sistema genera la sensación de caminar por entornos sonoros como bosques o playas, lo que induce una percepción de presencia y control corporal que influye en el componente afectivo y actúa como distractor. El sistema se encuentra en fase piloto con pacientes.

Por otro lado, Javier Guerra Armas, de la Universidad Fernando Pessoa Canarias, investigó el impacto de la realidad virtual inmersiva sobre factores psicológicos asociados al dolor crónico para mejorar la funcionalidad y la autonomía. Su grupo publicará en la revista 'Pain' un artículo sobre mecanismos neurofisiológicos y psicofísicos. "Hemos encontrado que no solo interviene la distracción; también existen cambios en la actividad cerebral y en el sistema nervioso autónomo", afirmó Guerra Armas.

La vertiente inmersiva también sumó opciones que prescinden de los visores tradicionales. Ignasi Capella, fundador y director de la empresa Broomx, presentó un sistema que genera entornos inmersivos sin necesidad de utilizar gafas de realidad virtual, evitando que los pacientes se mareen o rechacen el dispositivo. Esta tecnología se aplica para facilitar la relajación, el mindfulness y la autorregulación emocional en dolor crónico, postquirúrgico y oncología pediátrica. Los expertos reunidos explicaron que, aunque la incorporación de la salud digital a la clínica se aceleró por la reducción de costes, estas tecnologías todavía son poco conocidas por profesionales y pacientes.

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