El Consejo General de Colegios Farmacéuticos considera que el nuevo texto del Proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, aprobado en segunda vuelta este marte en el Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados, incorpora "avances importantes respecto al borrador inicial hecho público el pasado año". Muchos de estos cambios estuvieron alineados con las más de 200 alegaciones presentadas por la Organización Farmacéutica Colegial al texto inicial. Sin embargo, la institución advirtió de que la norma todavía precisa incorporar "mejoras relevantes" durante su tramitación parlamentaria para garantizar la seguridad de los pacientes, la equidad en el acceso a los fármacos para los usuarios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la sostenibilidad de la red de farmacias.
Entre los aspectos más positivos del proyecto figura el respaldo explícito al modelo de farmacia español, basado en la planificación sanitaria, la titularidad farmacéutica, la concertación con las administraciones sanitarias y la cercanía. El texto reconoció el valor de la red sanitaria integrada por más de 22.273 farmacias comunitarias que garantiza el acceso a los medicamentos en todo el territorio nacional y constituye uno de los principales instrumentos de cohesión y equidad del sistema sanitario publico.
La organización valora también en positivo que este modelo se refuerce en el proyecto de ley con la incorporación de la atención farmacéutica domiciliaria para personas vulnerables a través de la red de farmacias de proximidad. Asimismo, destaca la consolidación de la denominación de oficinas de farmacia como comunitarias, en reconocimiento al papel asistencial que desempeña la farmacia en el día a día de su comunidad. La norma incluye además avances en el reconocimiento del papel asistencial del farmacéutico, como la dispensación de los medicamentos de primera prescripción bajo consejo profesional en situaciones determinadas y la presencia en los Consejos de Coordinación Farmacoterapéutica de las Zonas Básicas de Salud.
Marco regulatorio e incertidumbres económicas
A pesar de estos avances, el Consejo General señaló que la norma "desaprovecha una oportunidad estratégica para consolidar la farmacia asistencial mediante la regulación de los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales". La inclusión de un marco regulatorio básico permitiría extender con criterios de equidad a todo el territorio nacional servicios farmacéuticos que ya ofrecen resultados positivos en diversas comunidades autónomas en ámbitos como la adherencia terapéutica, el seguimiento farmacoterapéutico, la prevención o la salud pública.
Por otra parte, la entidad subrayó que el potencial del modelo de farmacia comunitaria por el que apostó el proyecto solo podrá desarrollarse plenamente si va acompañado de medidas que garanticen la sostenibilidad económica de las farmacias comunitarias. En materia económica, aunque el proyecto mejora al eliminar el planteamiento inicial del sistema de precios seleccionados e incorporar mecanismos de precios dinámicos, "la introducción simultánea de un sistema adicional de rangos de precios genera incertidumbres muy importantes para el sector".
La postura del Consejo de Estado
En relación con el ámbito económico, el dictamen del Consejo de Estado emitido sobre este proyecto indicó de forma literal que, respecto a la fijación de precios, se considera "un sistema de extraordinaria complejidad técnica y sobre cuyos efectos económicos y en materia de competencia no existe unanimidad". Por ello, la institución consultiva consideró que "hubiera requerido un análisis más pormenorizado en la memoria del proyecto", llegando a calificar como "oscura" la redacción de los artículos que definen los sistemas de precios.
El Consejo General advirtió de que este complejo modelo de precios puede dar lugar a diferencias económicas entre pacientes con las mismas necesidades clínicas, favorecer la aparición de copagos inevitables y comprometer la equidad en el acceso a los tratamientos. Además, la coexistencia de múltiples precios puede afectar a la continuidad de las terapias, causar problemas de adherencia, generar tensiones en el suministro y dificultar la sostenibilidad financiera de numerosos establecimientos.
Dispensación y reservas singulares
Otra de las cuestiones que generó mayor preocupación fue el sistema diseñado para la dispensación, que traslada al paciente la responsabilidad de elegir el medicamento concreto dentro de una agrupación homogénea que puede ser muy amplia y contar con distintas formas farmacéuticas. La Organización Farmacéutica Colegial recordó que la elección del medicamento es una decisión técnica con implicaciones clínicas que debe realizarse con el acompañamiento de los profesionales sanitarios competentes.
Por último, la entidad consideró necesario eliminar durante el trámite parlamentario las reservas singulares de dispensación, las cuales continúan limitando el acceso de los pacientes a determinados medicamentos circunscritos al ámbito hospitalario únicamente por razones organizativas o económicas y no por criterios clínicos. La organización reafirmó su disposición al diálogo con el Ministerio de Sanidad y los grupos parlamentarios para mejorar el texto final.



Lilisbeth Perestelo: