La industria farmacéutica innovadora concluyó el ejercicio 2025 con un total de 63.025 empleos directos en España, lo que supone una subida del 11,9% respecto a las cifras registradas en 2023. Este balance se tradujo en la creación neta de cerca de 6.700 nuevos puestos de trabajo en un periodo de apenas dos años, según reflejó el balance presentado por Farmaindustria en Madrid durante una jornada sectorial. El impacto global del sector sobre el tejido productivo nacional superó con holgura esas cifras directas gracias a un efecto tractor de 3,4 puestos indirectos e inducidos por cada ocupación directa, alcanzando un volumen conjunto cercano a los 280.000 empleos en el país.
El análisis de estos registros laborales centró la presentación del ‘Informe de Empleo de la Industria Farmacéutica’, un encuentro que inauguró el director general de la asociación, Juan Yermo, y que clausuró su presidente, Juan López-Belmonte. La sesión contó asimismo con una mesa de debate donde intervinieron la presidenta del Observatorio de Salud ODS, Patricia del Olmo; la directora general de MSD, Ana Argelich; el director general de AbbVie, Felipe Pastrana; la presidenta de Mujeres en Farma, Elena Álvarez, y la directora general de Daiichi Sankyo, Ana Zubeldia. En este foro se abordaron las principales variables cuantitativas y cualitativas que caracterizaron la evolución del mercado de trabajo en las compañías farmacéuticas radicadas en España.
Durante su intervención de apertura, Yermo definió la política laboral del sector como uno de los elementos de mayor orgullo para las organizaciones integradas en la patronal, ligando la evolución del empleo a la capacidad de mantener marcos estables. «No partimos de una aspiración, sino de una realidad: tenemos una industria que crece, que incorpora talento, que ofrece estabilidad, que apuesta por la igualdad y la diversidad y que genera oportunidades profesionales ligadas a la ciencia, la tecnología, la producción y el conocimiento», expuso el director general. A su juicio, cuando la patronal solicita condiciones propicias para el desarrollo fabril y científico, defiende en realidad la posibilidad de «crear nuevas oportunidades laborales, atraer y retener talento y seguir generando empleo cualificado y estable».
El desglose de los indicadores pormenorizados corrió a cargo de la directora del Departamento Jurídico de Farmaindustria y responsable del Grupo de Trabajo de RRHH, Ana Bosch, quien profundizó en los factores de representación femenina e inclusión. En la actualidad, las mujeres integraron el 54,3% del conjunto de las plantillas directas, consolidando una posición mayoritaria que también se trasladó a las estructuras de mando. En los comités de dirección de las empresas asociadas, la cuota femenina se situó en el 47,5%, un dato que contrastó de forma notable con el 21% que anotaron de media las sociedades cotizadas en el Ibex 35.
La equiparación en los máximos escalones ejecutivos mostró una progresión paralela en las 135 entidades que forman parte de la patronal farmacéutica española. En este grupo, más de 50 firmas, lo que representó cerca del 38%, contaron con una mujer al frente de la dirección general o en la posición de máxima ejecutiva, frente al 7% registrado en el principal índice bursátil español. Bosch señaló al respecto que, si bien «queda mucho por avanzar todavía en este terreno», la trayectoria evidencia avances sustanciales. En materia de inclusión, el 78,4% de las corporaciones dispuso de políticas expresas de diversidad, mientras que el 87,8% colaboró con entidades de inserción, el 63,6% acomodó puestos para profesionales con discapacidad y el 42,9% adecuó sus metodologías de contratación.
Cualificación y permanencia contractual
La naturaleza jurídica de los puestos configuró otro de los ejes estructurales analizados en el documento de Farmaindustria. El 96,2% de los asalariados mantuvo contratos indefinidos, superando la media general española, calculada en el 84,7%, con más del 99% de esas vinculaciones formalizadas en régimen de jornada completa. Paralelamente, el nivel formativo de los recursos humanos destacó por su especialización, dado que el 71% de los trabajadores dispuso de formación universitaria superior. Dicha titulación alcanzó al 96% de quienes desarrollaron su actividad en áreas de investigación y desarrollo, mientras que más de siete de cada diez contrataciones cerradas en el último año correspondieron a egresados de facultades universitarias.
La captación de personal joven experimentó un avance sostenido que duplicó su cuota relativa a lo largo de la última década. Los empleados menores de 30 años supusieron ya el 11% de la masa salarial global del sector y coparon el 37,6% del total de incorporaciones consumadas en 2025, respaldadas por un modelo donde dos de cada tres empresas formalizaron contratos indefinidos tras periodos de prácticas. Asimismo, las condiciones operativas reflejaron adaptaciones organizativas generales: el 98% de las compañías facilitó medidas de flexibilidad horaria, el 89% posibilitó fórmulas de teletrabajo y el 98% mantuvo beneficios sociales, junto a un 96% de entidades que implantó formación en digitalización, automatización e inteligencia artificial.
Demandas ante la competencia exterior
En la clausura del acto, el presidente de la entidad, López-Belmonte, integró el desempeño laboral en el marco de la competencia industrial internacional, destacando el valor conjunto tanto de los laboratorios nacionales como de las multinacionales operativas en España. El presidente remarcó que un modelo orientado al conocimiento demanda actividades capaces de investigar, manufacturar y captar inversión exterior. El directivo situó el horizonte en convertir al país en «uno de los grandes polos europeos de innovación y producción farmacéutica» para consolidar empleo de calidad.
El diagnóstico de la presidencia incidió en los riesgos derivados de la pérdida de competitividad continental frente a Estados Unidos y China en el ámbito biofarmacéutico, circunstancia que podría frenar la llegada de capitales y ralentizar el acceso a terapias avanzadas. Ante este escenario, la dirección de Farmaindustria trasladó tres iniciativas a las formaciones políticas de cara a la próxima legislatura. Con estabilidad regulatoria y certidumbre en las inversiones, la entidad proyectó la posibilidad de atraer 21.500 millones de euros de inversión entre 2027 y 2030, alcanzar exportaciones por 30.000 millones y elevar la plantilla directa sectorial a 81.000 trabajadores en 2030, a razón de 4.600 contrataciones anuales.





María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps).:
César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.: