Terapéutica

ECDC y EFSA confirman riesgo bajo de exposición a cereulida en Europa tras retirar las fórmulas

El informe preliminar del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria concluye que la probabilidad de exposición a cereulida en fórmulas es baja, aunque se confirma la retirada de productos infantiles contaminados
Sede del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC)

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han publicado una Evaluación Rápida de Brotes (ROA) tras la retirada continuada de productos de fórmula infantil en diversos países europeos. La intervención de los organismos se produjo debido a la detección de cereulida, una toxina que produce la bacteria Bacillus cereus. Según el informe técnico, la probabilidad actual de exposición a fórmulas contaminadas se considera baja gracias a las medidas de control implementadas. En España, según ha informado el Ministerio de Sanidad, se han notificado 41 casos de intoxicación al ECDC

La retirada masiva abarcó diferentes lotes, productos y marcas desde diciembre de 2025. El proceso se expandió en 2026 tras una evaluación de riesgo de la EFSA que estimó los niveles de seguridad de esta toxina en la alimentación para lactantes. Los trabajos de investigación se centraron especialmente en las fórmulas que contienen aceite de ácido araquidónico (ARA), componente donde se detectó la presencia de la toxina originalmente.

Impacto en la salud infantil

Hasta el 13 de febrero, siete países informaron sobre la investigación del origen de síntomas gastrointestinales en lactantes tras consumir los productos afectados. La evaluación del impacto sanitario oscila entre bajo y moderado según la edad del niño. La mayoría de los lactantes afectados experimentaron síntomas gastrointestinales leves y se recuperaron satisfactoriamente. Sin embargo, algunos casos requirieron hospitalización debido a cuadros de deshidratación.

Los expertos de ECDC y EFSA subrayaron que los lactantes menores de seis meses presentan una vulnerabilidad mayor ante la deshidratación y las alteraciones electrolíticas si se comparan con niños de mayor edad. Esta diferencia en la susceptibilidad biológica justifica la clasificación del riesgo en función de la etapa del desarrollo del paciente.

Desafíos en la vigilancia epidemiológica

La vinculación de los casos clínicos con el consumo de la fórmula presentó dificultades técnicas para las autoridades nacionales. La vigilancia epidemiológica enfrentó limitaciones estructurales y una capacidad reducida para analizar la presencia de la toxina cereulida en muestras de heces. Además, el cuadro clínico de la intoxicación por este agente incluye náuseas, vómitos y diarrea, manifestaciones que coinciden con las infecciones gastrointestinales virales comunes.

Esta coincidencia sintomática es especialmente relevante durante la temporada de invierno en Europa, donde la circulación de virus entéricos es elevada. La similitud entre ambas patologías complicó la identificación precoz de los lactantes intoxicados por el preparado alimenticio frente a aquellos con infecciones estacionales convencionales.

Coordinación de medidas de control

La respuesta regulatoria en la Unión Europea incluyó la expansión y armonización de las retiradas de producto tras el análisis de la EFSA. Estas medidas de control redujeron significativamente la probabilidad de que los consumidores accedan a botes contaminados. Pese a la eficacia del sistema de alerta, los organismos advirtieron de que podrían aparecer casos adicionales si los productos retirados permanecen en los hogares en lugar de ser devueltos a los puntos de venta.

Las investigaciones de las autoridades de salud pública y seguridad alimentaria permanecen activas a nivel nacional. El objetivo principal es seguir identificando a lactantes con sintomatología compatible y verificar si los lotes ya retirados u otros adicionales pudieron actuar como vehículo de la toxina. ECDC y EFSA mantienen el apoyo técnico a los países de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo para monitorizar la evolución del brote.

Recomendaciones para la población

El consejo para los consumidores consiste en seguir de forma estricta las guías emitidas por las autoridades nacionales de seguridad alimentaria. Los productos objeto de retirada no deben administrarse a lactantes ni a niños pequeños bajo ninguna circunstancia y es imperativo proceder a su devolución en el punto de venta donde se adquirieron.

La vigilancia de síntomas como el vómito y la diarrea resulta fundamental, con independencia de la causa subyacente que los provoque. Las autoridades sanitarias recomendaron buscar asesoramiento médico profesional inmediato si los lactantes desarrollan síntomas gastrointestinales persistentes o graves. La gestión del riesgo se mantiene centrada en la retirada física del producto del mercado y de las despensas familiares para consolidar la tendencia a la baja en la exposición poblacional.

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