La Comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo (SANT) ha reclamando este martes la que el nuevo plan europeo de enfermedades raras esté basado en la coordinación, la equidad y la financiación. Los responsables políticos han expresado así su opinión tras conocer el primer trabajo de evaluación realizado por la Comisión Europea para abordar la implantación de esta iniciativa.
Durante la sesión, se recordó que entre 28 y 36 millones de personas conviven con enfermedades raras en Europa. “Las enfermedades raras no son tan raras”, señaló el diputado español Nicolás González Casares Nicolás (Grupo Socialista), ponente del informe que deberá valorar el informe final de la Comisión. Por el momento, el trabajo presentado por el Ejecutivo europeo se basa en mostrar los beneficios que a todos los países podría aportar una actuación coordinada desde la Unión.
Uno de los principales ejes del debate fue el diagnóstico precoz. Se alertó de la existencia de una 'lotería del código postal' que determina el acceso al cribado neonatal y a un diagnóstico temprano en función del Estado miembro. “El cribado neonatal no puede depender de que un bebé que nazca en un punto u otro de Europa pueda ser diagnosticado o no de una enfermedad rara”, se asegura en este primer informe. Por ello, se plantea la posibilidad de establecer principios mínimos comunes para los programas de cribado neonatal respetando las competencias nacionales en sanidad.
Otros objetivos de la Comisión Europea es poner coto a los retrasos diagnósticos, la fragmentación de datos y registros y falta de integración de las redes europeas. El estudio defendió que la financiación y la coordinación podrían impulsar infraestructuras plenamente seguras e integradas en el espacio europeo de datos, con normas armonizadas que permitan utilizar la información para investigación.
Redes y acceso
Las Redes Europeas de Referencia (RER) fueron señaladas como uno de los instrumentos más tangibles de cooperación en enfermedades raras. No obstante, también se advirtió de su “fragilidad estructural” y de que no se utilizan suficientemente.
La evaluación apuntó que existe margen de mejora mediante financiación específica y refuerzo de la gobernanza, así como una mayor integración en los sistemas sanitarios nacionales y una cobertura geográfica que garantice la participación de todos los Estados miembros. El valor añadido europeo permitiría “aprovechar mejor estos conocimientos compartidos” y consolidar acuerdos de financiación más estables.
Igualmente, el acceso a medicamentos huérfanos constituyó otro de los puntos centrales. Se puso el foco en las desigualdades entre Estados miembros y en la posibilidad de avanzar hacia compras conjuntas voluntarias o enfoques más colaborativos para la tarificación.
Se mencionó el caso de pacientes que reclaman acceso a medicamentos ya prescritos en otros países, lo que evidenció diferencias en disponibilidad y financiación. La evaluación consideró que un enfoque coordinado podría mejorar el acceso a terapias de alto coste, especialmente en Estados miembros con menos ingresos, generar beneficios de eficacia y simplificar procedimientos.
Al mismo tiempo, varios eurodiputados advirtieron de la necesidad de proteger los derechos de propiedad intelectual y la protección de datos para incentivar la investigación y el desarrollo. Se planteó la cuestión de cómo evitar que una respuesta europea desincentive la innovación tecnológica.
Inclusión y apoyo familiar
El estudio incluyó un apartado específico sobre inclusión social y apoyo a cuidadores. Se subrayó la falta de reconocimiento de la carga social de los cuidadores y el impacto indirecto derivado del abandono laboral para asumir tareas de cuidado.
La coordinación a nivel europeo podría ayudar a desarrollar itinerarios integrados de asistencia sanitaria y social centrados en el paciente y crear marcos compartidos que reduzcan costes indirectos a largo plazo.
Marco financiero y gobernanza
En la ronda de intervenciones se preguntó si el Marco Financiero Plurianual contempla adecuadamente las necesidades de las enfermedades raras. Asimismo, se planteó el equilibrio entre mayor centralización, armonización de prácticas y respeto al principio de subsidiariedad.
La evaluación subrayó que muchas de las 31 medidas propuestas son de carácter no legislativo y se centran en coordinación, financiación, orientación y creación de capacidades. Según se explicó, no se trata de partir de cero, sino de “alineación estratégica y ajuste de los instrumentos que ya existen” para que funcionen al nivel deseado.
González Casares en su intervención final señaló como clave la inclusión en los trabajos de la Comisión Europea de unos criterios mínimos comunes a nivel europeo para los programas de cribado neonatal. y demandó "un papel más activo" de la Comisión en la coordinación estratégica de la Comisión Europea con los diversos sistemas nacionales.
Por su parte, la también española María Elena Nevado, que actúa como ponente en la sombra, por el Partido Popular Europeo, mostró también su apoyo a la iniciativa "que los pacientes llevan reclamando durante mucho tiempo" " y demandó una armonización de la gobernanza de los Estados miembros para hacer frente a un problema clave como es el diagnóstico tardío. Igualmente apeló a la necesidad de armonizar los cribados neonatales: "Hay países en la Unión Europea que hacen hasta 46 pruebas y en otros solamente dos".
Nevado señaló también la posibilidad de que la Unión Europea pudiera actuar coordinadamente la negociación de los precios de los medicamentos y planteó iniciativas de compra conjunta que ya han sido esbozadas por el PPE en el Parlamento Europeo.

Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):