Política

29N: diez líneas de la industria para convertir a España en un hub biofarmacéutico

Ante el parón regulatorio derivado de la convocatoria de elecciones, Farmaindustria propone diez medidas clave al Ejecutivo entrante. La iniciativa busca consolidar el liderazgo en investigación clínica, reforzar el ecosistema digital y simplificar la gestión administrativa.

La convocatoria de elecciones generales llega en un momento decisivo para el sector farmacéutico, así lo considera Farmaindustria, entidad para la que el adelante electoral provoca la suspensión en la tramitación de reformas reguladoras de peso, entre las cuales destaca el proyecto de Ley de Medicamentos, pero ofrece también el diseño de un nuevo escenario. La industria farmacéutica innovadora ha presentado un conjunto de diez líneas estratégicas destinadas a servir de guía para el próximo Gobierno. El objetivo central de la propuesta consiste en transformar a España en un gran hub biofarmacéutico internacional que refuerce la salud, impulse la economía, fomente el conocimiento y consolide la autonomía estratégica del país.

El sector, que cuenta con una estrategia nacional desarrollada de forma conjunta entre cinco ministerios, busca posicionarse "como un aliado estratégico de las administraciones públicas". La industria subraya que la combinación de salud e innovación resulta clave para maximizar el impacto sanitario, social y económico. Para lograrlo, defiende la necesidad de construir un Sistema Nacional de Salud (SNS) enfocado en la prevención, la adherencia terapéutica y la medición del valor en salud. Asimismo, la propuesta insta a coordinar las actuaciones con las comunidades autónomas y a avanzar en el desarrollo de nuevos modelos de pago que impulsen la medicina de precisión y la colaboración público-privada.

Uno de los pilares fundamentales del documento reside en la incorporación ágil y equitativa de los medicamentos innovadores al sistema público. La industria plantea la necesidad de reforzar la inversión pública dedicada a estas terapias, garantizar el cumplimiento estricto de los plazos de financiación y permitir un acceso temprano a las novedades farmacológicas. De igual modo, el sector aboga por mantener la confidencialidad de los precios, asegurar el suministro continuo y articular una dispensación más ágil y cercana a los pacientes.

La competitividad financiera y fiscal constituye otro de los bloques centrales de la estrategia. Las empresas del sector solicitan al Ejecutivo entrante incentivos fiscales que se sitúen en niveles similares o superiores a los del resto de la Unión Europea. Además, reclaman la creación de nuevos instrumentos financieros dirigidos a la realización de ensayos clínicos y al apoyo de compañías biotecnológicas en fase de escalado. Estas medidas se completan con propuestas de estímulo para las infraestructuras productivas, el capital riesgo, la atracción de talento cualificado y la protección de la propiedad industrial.

Resiliencia y resguardo industrial

En el ámbito de la producción, aunque España dispone de una base industrial sólida, el sector considera indispensable adoptar decisiones que refuercen la resiliencia del ecosistema. Para asegurar la autonomía estratégica, la industria propone proteger los medicamentos considerados críticos, activar reservas estratégicas de fármacos y orientar la compra pública mediante criterios basados en la resiliencia. En esta misma línea de captación de inversiones, la propuesta destaca el papel estratégico del Programa Profarma. El sector demanda un esquema más estable y predecible que eleve los incentivos, reconozca proyectos de carácter estratégico, vincule su calificación al precio y la financiación de los medicamentos, flexibilice las puntuaciones y reduzca las cargas burocráticas.

España mantiene una posición destacada a nivel internacional en el campo de la investigación clínica, siendo líder europeo en este segmento. Con el fin de consolidar esta posición, el documento enviado al próximo Ejecutivo aboga por incrementar la eficiencia de los trámites administrativos y potenciar la investigación en las fases más tempranas. La estrategia incluye fomentar la descentralización, potenciar el trabajo en red e integrar de forma activa la investigación en la atención primaria. Asimismo, el sector busca promover la participación activa de los pacientes mediante una mayor diversidad poblacional en las muestras de los ensayos.

La digitalización y el uso intensivo de la tecnología componen otro de los ejes prioritarios. La industria aboga por articular un ecosistema científico digital de referencia en Europa apoyándose en las posibilidades del Espacio Europeo de Datos de Salud y la inteligencia artificial. Las empresas del sector ya colaboran con las administraciones para situar a España como referente en el uso de evidencia en vida real (real world evidence), la creación de hubs biomédicos digitales y la articulación de entornos de prueba regulatorios (sandboxes).

Transferencia de conocimiento y sostenibilidad

La transformación de la ciencia de excelencia en tratamientos concretos representa un reto prioritario para el tejido empresarial. A pesar de la alta capacidad de generación científica del país, el sector identifica la necesidad de mejorar la transferencia tecnológica para convertir el conocimiento en fármacos, nuevas empresas y empleo económico. La industria plantea al nuevo Gobierno una agenda compartida que potencie el emprendimiento científico y apoye a las biotecnológicas en sus distintas etapas de crecimiento. Como ejemplo de las acciones en marcha, el documento hace referencia al programa Farma-Biotech y a diversas iniciativas de investigación preclínica y traslacional.

La sostenibilidad ambiental y el buen gobierno conforman también la agenda sectorial. La industria considera que la transición verde supone una oportunidad para apuntalar el liderazgo del país. En este sentido, propone colaborar con la administración en materia de descarbonización y economía circular, asegurando que las normativas medioambientales resulten proporcionadas y no comprometan la competitividad ni la capacidad productiva. Paralelamente, las líneas estratégicas contemplan medidas destinadas a promover la inclusión, la diversidad y las prácticas de gobernanza responsable en el ámbito empresarial.

Por último, la simplificación de los trámites administrativos se presenta como un requisito indispensable para agilizar la actividad del sector. La propuesta aboga por eliminar las barreras burocráticas a través del uso de la inteligencia artificial y la reducción de cargas, reproduciendo la filosofía de los paquetes Ómnibus europeos. La industria propone implantar ventanillas únicas, extender la aplicación del principio de "una sola vez" en la aportación de documentación por parte de las empresas y generalizar el empleo de la firma y los documentos electrónicos.

El conjunto de estas medidas pretende acelerar la llegada de los tratamientos a los pacientes, potenciar la investigación y atraer nuevos flujos de inversión. Para lograr estos objetivos, la industria señala la conveniencia de desplegar una diplomacia biofarmacéutica activa, mantener una estrategia de promoción internacional y establecer alianzas con hubs y ecosistemas globales del sector.

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