Un total de 35.000 pacientes europeos podrían beneficiarse del acceso a tratamientos innovadores si la Unión Europea logra el objetivo de incrementar un 11% la actividad en ensayos clínicos multinacionales en los próximos años. Así lo recoge un informe elaborado por Frontier Economics y publicado por la patronal europea del medicamento innovador, Efpia.
El objetivo ha sido fijado conjuntamente por la Comisión Europea, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la red de Heads of Medicines Agencies (HMA), y supondría pasar de unas 900 a 1.000 autorizaciones anuales de ensayos multinacionales durante el próximo lustro.
Según el análisis, alcanzar esta meta no solo ampliaría el acceso temprano a terapias innovadoras —entre 10 y 15 años antes de su disponibilidad general— sino que también generaría 4.000 millones de euros adicionales al año para la economía europea, permitiría la creación de 18.000 empleos y evitaría tres millones de días de baja laboral.
Una década de pérdida de cuota
El informe sitúa este objetivo como un primer paso para revertir la pérdida de atractivo de Europa como destino de investigación clínica. La cuota europea en ensayos patrocinados por la industria ha descendido del 22% en 2013 al 12% en 2023, en un contexto de crecimiento global de la actividad.
En paralelo, China ha incrementado su participación del 8% al 18% en el mismo periodo, consolidándose como uno de los principales polos mundiales de investigación clínica.
Impacto económico consolidado
Actualmente, los ensayos clínicos patrocinados por la industria generan 35.700 millones de euros anuales en el Espacio Económico Europeo (EEE): 21.700 millones por actividad directa; 3.600 millones vinculados a I+D; 10.400 millones por mejora de la productividad laboral
En términos de empleo, esta actividad sostiene 165.000 puestos de trabajo, de los cuales más de 45.000 corresponden directamente a investigación clínica.
Por países, Alemania lidera la generación de valor añadido bruto (más de 3.000 millones de euros), seguida de Francia (1.800 millones) y Bélgica (1.700 millones). En productividad, Alemania también encabeza el ranking, con 9,1 millones de días de baja evitados, por delante de Francia (4,8 millones) y España (3,4 millones).
Escenarios más ambiciosos
Más allá del objetivo del 11%, el estudio analiza dos escenarios adicionales. Recuperar los “ensayos perdidos” desde 2013 exigiría un aumento del 25% en la actividad, lo que podría generar 8.900 millones de euros adicionales en valor añadido bruto y 79.000 plazas más para ensayos.
Un escenario aún más ambicioso, en el que Europa igualara el ritmo de Estados Unidos y China, requeriría un crecimiento del 50%, con un impacto estimado de hasta 17.900 millones de euros y 158.000 plazas adicionales.
Competitividad y agenda regulatoria
El informe se publica en un momento en que la UE trata de reforzar su ecosistema de innovación biomédica a través de iniciativas como la futura Ley Europea de Biotecnología y la iniciativa ACT-UE, orientadas a simplificar procedimientos y armonizar criterios regulatorios.
La directora general de EFPIA, Nathalie Moll, subraya que “no hay ningún inconveniente en acoger ensayos clínicos en Europa, solo beneficios sanitarios y económicos para pacientes y sociedad”, y considera que cumplir el objetivo fijado debe ser “el mínimo absoluto” para recuperar competitividad.
Con este planteamiento, la investigación clínica se consolida no solo como herramienta de acceso temprano a la innovación terapéutica, sino también como palanca estratégica para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y el crecimiento económico europeo.

Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):