Terapéutica

Med4Cure refuerza la colaboración público-privada como palanca de innovación

La colaboración público-privada se consolidó como el principal motor para responder a las necesidades médicas no cubiertas durante la segunda mesa del IPCEI Med4Cure, una iniciativa europea que refuerza el papel estratégico de España en la innovación biomédica.
Participantes en la segunda mesa del acto IPCEI Med4Cure

La colaboración público-privada se erigió como el eje vertebrador de la jornada organizada por el CDTI en torno al IPCEI Med4Cure, una iniciativa europea concebida para impulsar proyectos estratégicos de gran escala en el ámbito biomédico. Así lo subrayó el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, quien defendió que “la innovación es un deporte de equipo” y que los retos actuales en salud “no se pueden abordar sin cooperación”.

En su intervención inicial, Cigudosa reivindicó el papel del Proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI) como un instrumento que refleja “la Europa que queremos”, basada en la cooperación, la innovación compartida y el compromiso con el bienestar social. En este sentido, recordó que Med4Cure es el primer IPCEI europeo en el ámbito de la salud y que agrupa a seis Estados miembros (Bélgica, Francia, Hungría, Italia, Eslovaquia y España) con un apoyo público cercano a los 1.000 millones de euros, capaces de movilizar casi 6.000 millones de inversión privada. “La ciencia y la innovación no son fines en sí mismos, son instrumentos para servir a las personas”, afirmó.

El secretario de Estado incidió en que esta iniciativa permite reforzar la autonomía estratégica y acelerar la llegada de terapias innovadoras a la sociedad, al tiempo que consolida una red europea de talento y conocimiento. España participa con una dotación cercana a los 127 millones de euros, gestionados de forma estratégica por el CDTI, y con empresas que cubren toda la cadena de valor biomédica. “Participar en un IPCEI no solo fortalece el tejido industrial, también genera empleo cualificado y ecosistema”, señaló.

El director general del CDTI, José Moisés Martín Carretero, destacó el IPCEI como un instrumento clave para explorar nuevos mecanismos de apoyo a la innovación en salud desde una lógica europea. Según explicó, esta figura permite superar, bajo condiciones muy tasadas, las limitaciones habituales del régimen de ayudas de Estado cuando existe un interés público claramente justificado. “El IPCEI está pensado precisamente para acelerar el desarrollo tecnológico y la operación estratégica en el marco de la Unión Europea”, señaló, subrayando su doble valor: como expresión de la solidaridad europea a través de los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y como herramienta diseñada desde una lógica de interés común. En este sentido, remarcó que la iniciativa combina financiación, coordinación, formación y datos, y felicitó a las empresas participantes por haber apostado por un proyecto que refuerza la colaboración público-privada y la posición de España en la innovación biomédica europea.

Regulación y acompañamiento temprano

La sesión se dividió en dos mesas, en las que se profundizó en diferentes aspectos. La comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia, Raquel Yotti, subrayó que la colaboración público-privada resulta imprescindible para orientar la innovación hacia las necesidades médicas no cubiertas y garantizar que los avances científicos se traduzcan en soluciones reales para los pacientes. En este sentido, defendió la importancia de alinear políticas públicas, capacidades industriales y conocimiento científico para acelerar el impacto de los proyectos y reforzar la posición de España en el ecosistema europeo de innovación en salud.

Yotti moderó la segunda de las mesas en la que la directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps), María Jesús Lamas, destacó el papel temprano del regulador dentro de la colaboración público-privada. “Podría parecer que somos el final de la cadena, pero nuestra labor empieza bastante antes”, explicó, aludiendo al trabajo de la Oficina de Conocimiento para evitar que la falta de orientación regulatoria frustre proyectos innovadores.

Lamas detalló que la Aemps ofreció más de 160 asesorías, la mayoría procedentes de la industria y muchas de pequeñas compañías, en las que se analizaron aspectos clave como la investigación preclínica o la manufactura. De este modo, defendió una atención integral como herramienta para acompañar la innovación desde sus primeras fases y facilitar su llegada al paciente.

Ecosistema investigador y cooperación institucional

Por su parte, la directora del Instituto de Salud Carlos III, Marina Pollán, puso en valor los acuerdos de colaboración con organizaciones como Fenin y Farmaindustria, y reiteró la disposición del organismo a participar en iniciativas que fortalezcan la colaboración público-privada. “Estamos abiertos a cualquier iniciativa de interés que pueda fortalecerla”, afirmó.

Pollán repasó algunos programas orientados a necesidades médicas no cubiertas, como las redes en terapias avanzadas, los proyectos vinculados a cáncer o las iniciativas ImpACT, que buscan generar estándares comunes y facilitar el uso compartido de datos. En este sentido, defendió que la cooperación resulta esencial para transformar conocimiento científico en soluciones clínicas.

La visión del sector innovador

Desde el ámbito empresarial, el director general de la Asociación de Bioempresas (Asebio), Ion Arocena, recordó que las compañías biotecnológicas desarrollan “innovaciones disruptivas basadas en ciencia” y tecnologías profundas, lo que exige entornos estables de cooperación. Arocena explicó que la asociación trabaja en tres grandes áreas: representatividad sectorial, generación de un entorno de colaboración estable y compartir información estratégica, siempre con una fuerte presencia del carácter público-privado.

En la misma línea, Isabel Alfany, directora general de EIT Health en España, subrayó el papel de estas alianzas para dinamizar el ecosistema y acelerar proyectos innovadores. Alfany destacó la capacidad de EIT Health para conectar industria farmacéutica, tecnología médica y startups, así como para traccionar fondos hacia iniciativas con impacto en el sistema sanitario.

La perspectiva del paciente la aportó Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, quien defendió la necesidad de establecer alianzas para que la experiencia del paciente contribuya a innovar tanto en procesos como en asistencia. “Queremos que la experiencia del paciente sirva para innovar”, afirmó, recordando las colaboraciones activas con el ISCIII y la Aemps.

Proyectos presentados

Las empresas españolas participantes en el IPCEI Med4Cure presentaron proyectos orientados a cubrir necesidades médicas no cubiertas a lo largo de toda la cadena de valor del medicamento, desde la investigación preclínica hasta la fabricación industrial. Las iniciativas abarcan terapias avanzadas, enfermedades raras, medicina personalizada, nuevas tecnologías de liberación de fármacos, procesos productivos sostenibles y estrategias frente a la multirresistencia, y reflejan el papel de la colaboración público-privada como palanca para acelerar la innovación y reforzar la autonomía estratégica europea en salud.

Participantes en la primera mesa del acto IPCEI Med4Cure, donde se presentaron proyectos concretos.

Sioligo: terapias de ARN y fabricación sostenible

El proyecto Syoligo de Sylentis busca transformar el desarrollo y la producción de oligonucleótidos de ARN como base de nuevas terapias para enfermedades raras de la retina, con especial foco en la retinosis pigmentaria. La iniciativa combina el avance en medicamentos innovadores con la primera implantación industrial de una planta farmacéutica sostenible, digital y certificada en normas de correcta fabricación, orientada a resolver el déficit europeo en capacidad productiva de este tipo de moléculas. Además, el proyecto incorpora herramientas bioinformáticas avanzadas para el diseño de oligonucleótidos y trabaja en mejorar los sistemas de liberación a tejidos, con un fuerte compromiso de difusión científica y colaboración con empresas e instituciones académicas europeas.


Liberación prolongada y nuevas aplicaciones terapéuticas

Rovi centra su proyecto en el desarrollo de tecnologías de liberación prolongada y nuevos sistemas de llenado sólido con aplicación en áreas como oncología y medicina regenerativa. A partir de capacidades industriales ya consolidadas, la compañía trabaja en matrices poliméricas, formulaciones inyectables de acción sostenida y modelos predictivos que permitan anticipar la eficacia clínica de los tratamientos desde fases tempranas. La iniciativa se integra en varios workstreams del IPCEI y busca extender estas tecnologías tanto a productos propios como de terceros, reforzando la dimensión traslacional de la innovación farmacéutica.


Terapias modificadoras para enfermedades raras del SNC

El proyecto de Minorix tiene como objetivo desarrollar terapias modificadoras de enfermedad para patologías raras del sistema nervioso central con altas necesidades médicas no cubiertas. La iniciativa se apoya en el desarrollo clínico y preclínico de la leriglitazona, un agonista selectivo con capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica y modular vías clave implicadas en neurodegeneración e inflamación. El proyecto combina generación de conocimiento, validación clínica y colaboración con centros académicos y socios europeos para ampliar indicaciones y acelerar el acceso de nuevas opciones terapéuticas a los pacientes.


Epigenética y medicina personalizada en enfermedades raras

Oryzon Genomics explora una aproximación de medicina personalizada basada en regulación epigenética para el tratamiento de enfermedades raras y determinados tumores poco prevalentes. A partir de inhibidores epigenéticos orales desarrollados por la compañía, la iniciativa investiga su aplicación en patologías del neurodesarrollo y cánceres neuroendocrinos, así como su potencial sinérgico con vacunas terapéuticas y terapias avanzadas. El proyecto incluye estudios preclínicos y clínicos en colaboración con decenas de instituciones públicas y hospitales, con el objetivo de generar pruebas de concepto en indicaciones sin alternativas terapéuticas eficaces.


Genéricos con valor añadido y autonomía productiva europea

El proyecto Medichem está orientado a reforzar la capacidad europea de fabricación tanto de principios activos como de producto acabado, reduciendo dependencias externas y aportando genéricos con valor añadido clínico. La iniciativa impulsa el desarrollo de inyectables de liberación prolongada, formulaciones ‘ready-to-use’ para reducir errores de administración y nuevas soluciones en oncología y enfermedades raras. Asimismo, el proyecto incorpora avances en química verde, biocatálisis y química en flujo continuo, con colaboraciones estratégicas dentro del IPCEI para mejorar la sostenibilidad y seguridad de los procesos productivos.


Nuevas estrategias frente a la multirresistencia

El proyecto Reig Jofré aborda la lucha contra la multirresistencia antimicrobiana mediante enfoques terapéuticos innovadores que van más allá del antibiótico convencional. La iniciativa explora terapias celulares y bacteriófagos, junto con el desarrollo de capacidades industriales que permitan su escalado y futura accesibilidad para el sistema sanitario. El proyecto integra innovación en porfolio e innovación industrial, con el objetivo de acelerar la traslación al paciente y contribuir a la autonomía estratégica europea, al tiempo que refuerza la colaboración entre industria, clínicos y centros de investigación.

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