El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha aprobado la tramitación del proyecto normativo que actualiza y concreta la cartera común de servicios del SNS y clarifica algunos aspectos de su contenido, con el fin de cubrir determinadas necesidades sanitarias para diferentes colectivos de pacientes y facilitarles una mejor calidad de vida y un acceso más homogéneo en todo el SNS.
La Orden incorpora diez nuevas patologías al programa de cribado neonatal, que se amplía significativamente respecto a la cobertura actual. Con esta actualización, el programa pasa a incluir un total de veintiuna enfermedades congénitas detectables mediante la prueba de talón, además del cribado neonatal de cardiopatía congénita.
La cartera común de servicios del SNS ha ido incorporando progresivamente programas de cribado poblacional en los ámbitos prenatal, neonatal y de cáncer, en base a la evidencia científica disponible sobre su seguridad, eficacia, efectividad y coste-efectividad, garantizando así una prestación sanitaria basada en criterios técnicos sólidos y equitativos.
Las nuevas pruebas incluidas están dirigidas a la detección de la preeclampsia, la acidemia propiónica, deficiencia primaria de carnitina, deficiencia de acil-coA deshidrogenasa de cadena muy larga, acidemias metilmalónicas, acidemia isovalérica, la inmunodeficiencia combinada grave, atrofia muscular espinal, aciduria 3-hidroxi-3- metilglutárica y adrenoleucodistrofia ligada al cromosoma X.
También se ha modificado la denominación del programa de cribado neonatal, que pasa de ser el ‘Programa de cribado neonatal de enfermedades endocrino-metabólicas” a “Programa de cribado neonatal de enfermedades congénitas en prueba de taló’.
Además la orden actualiza la cartera común de servicios de salud pública en lo relativo a la información y vigilancia en salud pública (VSP), especialmente en la preparación y respuesta ante alertas y emergencias. También mejora disposiciones sobre servicios de atención primaria en lo que respecta a las actividades de información y vigilancia para la protección de la salud.
También ampliará el rango de edad del cribado poblacional de cáncer colorrectal, elevando el límite hasta los 74 años y eliminará el límite de edad específico para el acceso a la fecundación in vitro (FIV) con oocitos donados en casos de fallo ovárico clínico prematuro, equiparándolo al resto de supuestos.
Además la orden elimina el término ‘recuperable’ y clarifica la prestación de rehabilitación, precisando que está dirigida a conservar, recuperar o facilitar la mayor autonomía funcional posible.
Finalmente se modifica la composición del Comité Asesor para la cartera común de servicios en el área de genética, incorporando la participación de representantes de pacientes.
Ciberseguridad
El pleno también ha aprobado la Estrategia de Ciberseguridad del SNS (2025-2028), un documento clave para afrontar los retos de la digitalización sanitaria desde un enfoque integral, preventivo y colaborativo, que ha sido elaborado con la participación activa de las comunidades autónomas, especialmente Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia e Islas Baleares, cuyas experiencias en la protección de activos digitales han contribuido de forma significativa a su definición.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Sanidad, se enmarca en la Estrategia de Salud Digital y responde a un contexto marcado por el creciente número de ataques cibernéticos dirigidos a infraestructuras sanitarias, tanto a nivel nacional como internacional.
Según datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), los ataques más frecuentes al sector sanitario en 2024 fueron malware, intrusiones, robo de datos y ransomware, afectando a centros de atención primaria y hospitales.
A ello se suma la necesaria interconexión entre servicios sanitarios y el creciente despliegue de tecnologías digitales, lo que incrementa la superficie de exposición ante posibles vulnerabilidades. Esta situación ha impulsado la necesidad de dotar al SNS de un marco robusto y preventivo que asegure la resiliencia operativa, el cumplimiento normativo y la confianza ciudadana en un entorno sanitario cada vez más digital.
El documento establece ocho objetivos estratégicos entre los que destacan: crear una red nacional de colaboración sobre ciberincidentes, garantizar la integridad y disponibilidad de los datos sanitarios, promover la formación continua en ciberseguridad para el personal sanitario, asegurar la continuidad asistencial frente a incidentes, y fomentar el cumplimiento normativo con estándares europeos como NIS2 o ENS.
La Estrategia se articula a través de 12 ejes estratégicos, que abarcan desde la gobernanza del modelo de ciberseguridad hasta la gestión de crisis, la protección de la cadena de suministro, la creación de un observatorio de madurez cibernética y la contratación segura de tecnologías y servicios. Cada eje incluye programas y proyectos concretos que serán implementados gradualmente, según una hoja de ruta nacional.












César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: