La eurodiputada de Vox (Patriots) Margarita de la Pisa, ponente en la sombra del paquete farmacéutico, considera que el acuerdo alcanzado en Bruselas supone un avance claro respecto al mandato anterior elaborado por la Comisión Europea, aunque prefiere ser cautelosa ante varias cuestiones técnicas cuya aplicación aún debe concretarse. Pese a ello, considera que el nuevo equilibrio entre innovación y medicamentos genéricos permite superar “ese miedo de tener un mercado que no entendiera el incentivo ni el esfuerzo que hacen las empresas innovadoras”, al tiempo que refuerza la seguridad jurídica.
En conversación con Diariofarma, De la Pisa celebró que la negociación corrigiera los aspectos más controvertidos de la propuesta inicial. Destacó que en la negociación actual de los trílogos, tanto la Comisión como el Consejo “ya de partida estaban en esa línea”, lo que facilitó un texto más realista en materia de incentivos, especialmente para antibióticos y medicamentos huérfanos. Afirmó que el acuerdo representa “un giro de ciento ochenta grados” respecto al enfoque del mandato pasado, en el que “todo era zanahoria y palo”. El nuevo marco, en cambio, incentiva la investigación en Europa y promueve los ensayos clínicos en varios Estados miembros.
No obstante, la eurodiputada introdujo un mensaje de cautela. Explicó que algunas novedades no se debatieron en profundidad y requieren un análisis más detallado. En este sentido, señaló que su principal preocupación se centra en la aplicación práctica de las obligaciones de introducción en el mercado. Recordó que en el mandato pasado este elemento “esbozó” y ahora incorpora mecanismos cuyo efecto real aún debe evaluarse. Entre ellos, mencionó los requisitos ligados a la comercialización en todos los Estados miembros y las consecuencias que podría tener “perder la protección de datos regulatorios si no estás en el mercado”.
La eurodiputada admitió que la flexibilidad prevista en el texto podría facilitar su cumplimiento, pero insistió en que es necesario entender con precisión “cómo se pide, cómo se exige y cuáles son las consecuencias”. Subrayó que una exigencia excesiva podría generar tensiones en países con mercados pequeños, mientras que un enfoque proporcionado “puede ser la clave para conseguir el acceso”.
Por otro lado, valoró positivamente que la transparencia se ajustara a un nivel razonable y que no se añadieran cargas excesivas relacionadas con manufactura o controles ambientales. También reconoció que medidas como el bono de exclusividad transferible para incentivar antimicrobianos o los nuevos modelos de suministro representan avances, aunque recordó que “no se sabe qué impacto van a tener” hasta que se apliquen y se evalúe su resultado.
De la Pisa también considera que en las reuniones técnicas que quedan por delante, será necesario mucho trabajo para afinar todos los detalles y que la interpretación final sea la idónea.













César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: