La adherencia terapéutica en cáncer de mama representa un desafío clínico, un fenómeno social y emocional, que requiere una visión integral y omnicanal para su abordaje. Según la Organización Mundial de la Salud, la falta de adherencia terapéutica se ha convertido en un problema de salud pública de gran magnitud. Una revisión sistemática reciente expone que, aproximadamente, hasta un tercio de las pacientes (33%) con cáncer de mama abandonan o no siguen correctamente el tratamiento endocrino tras cirugía, radioterapia o quimioterapia al cabo de 5 años. Además, la adherencia disminuye más de un 25% entre el primer y quinto año tras el diagnóstico.
A lo largo del mes de noviembre se celebra el Día Mundial de la Adherencia, por este motivo se ha presentado el proyecto ‘CaMBIOAT, cáncer de mama: Barreras e Intervenciones Omnicanal, para un cambio en la Adherencia Terapéutica’.
Un proyecto multidisciplinar y colaborativo impulsado con la participación de las sociedades científicas SEOM y SEEO; los grupos Geicam y Solti; la asociación de pacientes Fecma; expertos en farmacia hospitalaria y psico-oncología. El proyecto cuenta con la declaración de interés científico sanitario de la SEFH y está promovido por Lilly.
Para el farmacéutico hospitalario el manejo adecuado de las interacciones y toxicidades asociadas a los tratamientos oncológicos son un factor determinante en la adherencia terapéutica de los pacientes con cáncer de mama.
A través de un seguimiento farmacoterapéutico cercano, el farmacéutico puede identificar señales tempranas de falta de adherencia, resolver dudas, ofrecer pautas de manejo y coordinarse con oncólogos y enfermeras oncológicas para poder ofrecer una atención integral convirtiéndose en un agente activo en la prevención del abandono terapéutico.
Así lo señaló Inés Soto, farmacéutica del Hospital Universitario Infanta Elena de Madrid y secretaria del Grupo de Trabajo sobre Adherencia de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, “todos aportamos valor en la adherencia y cada profesional sanitario tiene un papel importante para conseguir que la adherencia sea la adecuada”. Explicó que, por ejemplo, el oncólogo ayuda al paciente a ser consciente en la toma de la medicación y a tener un conocimiento de la eficacia del fármaco. El psico-oncólogo ayuda a motivar al paciente para continuar con el tratamiento y en caso que le genere toxicidad o quiera dejarlo puede ayudar a buscar una solución para reducir la dosis. “El farmacéutico está junto al paciente en la revisión de la medicación. Yo en la consulta siempre pregunto cuánta medicación le queda en casa, depende de la respuesta sé si no está tomando la medicación y eso me hace ponerme en alerta. Entonces es cuando le pregunto qué le ha sucedido y en función de lo que me responde le voy dando alternativas para favorecer que no le vuelva a suceder”.
Soto explicó que desde la farmacia hospitalaria revisa lo que tiene prescrito el paciente antes de que pase por la consulta y después trazan un plan real, en el que se buscan las incompatibilidades que tienen con otros fármacos o suplementos de plantas como valeriana, jengibre, etc. “Les damos un número de teléfono para que nos contacten y así evitamos posibles interacciones, siempre pensando en que el paciente pueda llevar una buena calidad de vida”.
Susana de la Cruz, oncóloga en el Hospital Universitario de Navarra y miembro de la Junta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), comentó que la principal barrera que tiene la paciente es la información, “en una consulta debemos dar información y formación, por eso es importante el lenguaje que utilizamos. Pero además esta función es multidisciplinar con el resto de especialistas que hablan con la paciente. Si no conoce el riesgo que supone no tomar su medicación habrá que informarle de los efectos secundarios. Es importante generar confianza entre médico y paciente para su supervivencia”.
Blanca Cantos, oncóloga médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda y miembro del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam) manifestó que la falta de adherencia no es algo específico de un paciente sino más bien de las circunstancias por eso comentó que es una labor de equipo, “necesitamos contar con las enfermeras oncológicas, con la farmacia hospitalaria, con la paciente. Tenemos que trabajar los distintos niveles en un tratamiento a largo plazo e integrar a Atención Primaria. Pero lo más importante en la falta de adherencia es identificar cuál es el problema real de la paciente por eso estamos impulsando desde las Sociedades Científicas un protocolo para establecer un mismo criterio”.
Isabel Tuñón, enfermera del Hospital 12 de Octubre y representante de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO) declaró que el papel de la enfermera oncológica en la adherencia terapéutica está relacionada con el autocuidado, el acompañamiento continuo y la coordinación multidisciplinar, “siempre debemos promover el empoderamiento de las pacientes para que participen en la toma de decisiones pero para esto las enfermeras debemos estar formadas en los tratamientos oncológicos, en las técnicas de consuelo para que la atención sea eficaz, humana e integral apoyando al paciente y a la familia”.
Marta de la Fuente, psico-oncóloga sanitaria experta en emociones y salud, destacó la importancia de pararse y escuchar a la paciente para indagar en su impacto emocional, “no solo tenemos que centrarnos en los síntomas de la paciente sino la afectación emocional por ello es importante analizar y evaluar. El proyecto CaMBIOAT ofrece soluciones como es la formación, comunicación, acompañamiento emocional”.
María Adela García Arroyo, vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Operadas de Cáncer de Mama de Málaga (ASAMMA) y representante de Fecma explicó que cada paciente vive su tratamiento de forma distinta, “muchas pacientes no saben reconocer el problema que puede suponer saltarse el tratamiento. Por eso las pacientes necesitan sentirse acompañadas y comprendidas. Deben poder decir que tienen miedo”.
Proyecto CaMBIOAT
El proyecto CaMBIOAT “Cáncer de Mama: Barreras e Intervenciones Omnicanal para un cambio en la Adherencia Terapéutica” surgió como una iniciativa orientada a impulsar la mejora de la adherencia terapéutica en pacientes con cáncer de mama. Se fundamenta en un enfoque colaborativo y omnicanal que combina la identificación de las principales barreras en la adherencia terapéutica con la definición de intervenciones innovadoras y escalables, capaces de generar un cambio tanto en la práctica clínica como en la experiencia de las pacientes. CaMBIOAT representa, por tanto, un espacio de encuentro entre entidades científicas, asociaciones de pacientes y profesionales de referencia para dar respuesta a uno de los retos más determinantes en oncología: la continuidad y efectividad de los tratamientos.
El valor del proyecto CaMBIOAT reside en la cocreación de soluciones concretas y aplicables que respondan a las barreras identificadas. Las intervenciones propuestas se han diseñado bajo principios de impacto clínico, factibilidad, escalabilidad y visión omnicanal, siempre con un enfoque centrado en la paciente y apoyado en la experiencia multidisciplinar. Estas intervenciones se han estructurado en cinco grandes áreas siguiendo la clasificación de las barreras: Intervenciones dirigidas a pacientes; Intervenciones relacionadas con el tratamiento; Intervenciones en el entorno socio-laboral; Intervenciones para profesionales sanitarios e Intervenciones a nivel del sistema sanitario.
Rodrigo Sánchez Bayona, oncólogo médico en el Hospital 12 de Octubre de Madrid y miembro fundador de Solti Young comentó que el trabajo que han llevado a cabo todas las entidades que firman el proyecto CaMBIOAT ha tenido varias fases. La primera con pacientes con quien identificaron todas las barreras. Una segunda fase de análisis priorizando las barreras inmediatas a corto plazo, como la falta de tiempo en las consultas oncológicas, etc. “En la siguiente fase propusimos soluciones como el seguimiento del paciente, plantear aplicaciones digitales que permitan al paciente tener un mejor seguimiento de su medicación o la figura del psico-oncólogo que es de vital importancia y que no está en todos los hospitales. El proyecto CaMBIOAT pretende generar un resumen en el que está lo que hemos identificado, la misión de todos los profesionales y las soluciones que hemos pensado”.
Por el momento, las distintas entidades científicas, asociaciones de pacientes, etc. generaran grupos de trabajo multidisciplinares, realizaran publicaciones y formación acreditada para implementar algunas de las medidas más relevantes del proyecto CaMBIOAT.











César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: