Madrid ha acogido la reunión de inicio de Capricord, una nueva Joint Action financiada por el programa EU4Health que busca reforzar la cooperación entre las Autoridades Nacionales Competentes en Precio y Reembolso de Medicamentos (NCAPR por sus siglas en inglés) en la Unión Europea. El proyecto, que se desarrollará durante tres años, reúne a 17 entidades de 12 países y se concibe como una pieza clave para dar continuidad operativa al trabajo estratégico de la red NCAPR.
La reunión inaugural, a la que ha podido asistir Diariofarma, celebrada en el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) este jueves, bajo la coordinación del director de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS), Carlos Martín Saborido, sirvió para situar políticamente el proyecto y para explicar en detalle su alcance técnico. Desde el inicio quedó claro que Capricord no es un proyecto aislado, sino una herramienta diseñada para transformar la cooperación voluntaria en resultados concretos, en un contexto de creciente presión sobre los sistemas sanitarios europeos.
En la presentación general del proyecto, Tamas David, coordinador de la joint action y subdirector general del organismo húngaro NEAK, situó Capricord en el marco de la Estrategia Farmacéutica Europea, que ya advertía de los desafíos crecientes de asequibilidad, sostenibilidad y acceso a los medicamentos.
“La asequibilidad de los medicamentos se ha convertido en un reto estructural para la mayoría de los Estados miembros”, explicó David, subrayando que los tratamientos de alto precio tensionan los presupuestos públicos y limitan el acceso de los pacientes. Ante esta realidad, los Estados miembros, con el apoyo de la Comisión Europea, decidieron transformar la NCAPR de un foro ad hoc en una cooperación voluntaria continua y estructurada, con un plan de acción común.
Capricord nace precisamente como el instrumento operativo para implementar ese plan, dotando a la NCAPR de capacidad técnica, recursos humanos y financiación para avanzar desde el intercambio de experiencias hacia el desarrollo de herramientas y metodologías compartidas.
El objetivo general de Capricord es desarrollar herramientas técnicas e implementar acciones que refuercen la cooperación entre autoridades de precios y reembolso y pagadores públicos, fortaleciendo las capacidades nacionales para abordar retos comunes en precios, reembolso, adquisición y modelos de pago.
Tres ejes técnicos
Según explicó Tamas David, la acción conjunta se apoya en la cooperación ya existente dentro de la NCAPR y se articula en torno a tres grandes ejes técnicos: Gestión de la incertidumbre, mediante el desarrollo de sistemas de precios adaptados a contextos de evidencia incompleta; mayor implicación de pacientes y profesionales sanitarios, con el objetivo de aumentar la transparencia y la legitimidad de los procesos de reembolso y con foco en medicamentos huérfanos, abordando los desafíos específicos que plantean en términos de evidencia, precio y acceso.
“La ambición del proyecto es generar resultados tangibles que puedan ser utilizados directamente por las autoridades nacionales”, señaló el coordinador, insistiendo en que Capricord se ha diseñado desde el inicio para producir herramientas reutilizables.
La joint action tiene una duración de 36 meses, entre noviembre de 2025–octubre de 2028) y cuenta con un presupuesto total de 2 millones de euros, con una tasa de cofinanciación del 80% por parte de la UE. El proyecto se estructura en siete paquetes de trabajo, de los que cuatro son horizontales (coordinación, evaluación, diseminación y sostenibilidad) y tres técnicos, alineados con las prioridades estratégicas de la NCAPR: incertidumbre, participación pública y medicamentos huérfanos.
En el caso español, la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS) desempeña un papel central en el proyecto, al liderar el paquete de trabajo de diseminación (WP3) y codirigir, junto al Ministerio de Sanidad, el paquete técnico sobre sistemas de precios adaptados a la incertidumbre (WP5), uno de los ejes estratégicos de la acción conjunta. Desde esta posición, la AETS contribuye tanto a la generación de herramientas metodológicas para apoyar decisiones de precios y reembolso en contextos de evidencia limitada como a la difusión estructurada de los resultados del proyecto entre las autoridades nacionales, la red NCAPR y otros actores relevantes del ámbito sanitario europeo.
Capricord y la NCAPR: una misma estrategia
Uno de los mensajes centrales de la sesión fue que Capricord y la NCAPR no son estructuras separadas, sino dos niveles de una misma estrategia. Los miembros de la NCAPR son, en gran medida, los beneficiarios de Capricord, y los resultados del proyecto están pensados para permanecer en la red una vez finalizada la acción conjunta.
“Cuando Capricord termine en 2028, el conocimiento, las metodologías y las herramientas desarrolladas deberán seguir vivas dentro de la NCAPR”, explicó Tamas David, subrayando que el proyecto está orientado al impacto a largo plazo y no a resultados puntuales.
Desde una perspectiva más estratégica, Johan Pontén, responsable del grupo de gestión de la NCAPR, defendió el valor añadido de la cooperación europea en un ámbito que sigue siendo competencia nacional. Recordó que la NCAPR, creada en 2008, actúa como una red técnica cuyo objetivo es apoyar decisiones políticas informadas en precios y reembolso.
Pontén alertó del contexto internacional, en particular de las reformas en Estados Unidos y del uso de comparaciones internacionales de precios, y defendió el modelo europeo basado en criterios científicos, transparencia y sistemas sanitarios públicos. En este marco, destacó que Capricord encaja plenamente en los pilares estratégicos de la NCAPR, especialmente en la gestión de la incertidumbre, la transparencia y el abordaje de los medicamentos huérfanos.
Apoyo político
Por parte de la Comisión Europea, François Janssens, policy officer en la DG SANTE, subrayó que la legislación europea, por sí sola, no puede resolver los problemas de acceso y asequibilidad, ya que los precios y el reembolso son competencias nacionales. Sin embargo, defendió que la cooperación entre autoridades es “esencial” y recordó que desde 2020 la Comisión ha apoyado de forma continuada el trabajo de la NCAPR.
En este sentido, Capricord se presenta como un complemento natural a ese trabajo, al proporcionar financiación y capacidad técnica para alimentar las discusiones estratégicas de la red. Janssens insistió en la importancia de una coordinación sólida, de producir resultados útiles y de pensar desde el inicio en la sostenibilidad de los entregables más allá de los tres años del proyecto.
El director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio de Sanidad, César Hernández, que participó de forma virtual, destacó el valor simbólico y político de que Madrid haya acogido el arranque de Capricord. Subrayó que la cooperación europea en precios y reembolso envía un mensaje claro en un contexto de incertidumbre y reafirma el compromiso con la sostenibilidad, la solidaridad y el acceso centrado en el paciente.
España asume un papel clave en Capricord

España ha reforzado su papel estratégico en el debate europeo sobre acceso a medicamentos con su participación destacada en Capricord.
Nuestro país participa a través del Ministerio de Sanidad, como organismo beneficiario, y del Instituto de Salud Carlos-III (ISCIII) como entidad afiliada, una doble implicación que refuerza su peso institucional dentro del consorcio.
La aportación española se articula, además, a través de un liderazgo técnico concreto. En coordinación con el Ministerio de Sanidad, y bajo el impulso de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS), el ISCIII lidera dos de los paquetes de trabajo.
En este sentido, el director de la AETS-ISCIII, Carlos Martín Saborido, destacó que Capricord “va a favorecer el diálogo y el intercambio de ideas innovadoras entre los organismos pagadores de los Estados miembros y personas expertas en el acceso a medicamentos, junto con la participación de los agentes externos involucrados en este proceso”. Todo ello, añadió, con el objetivo último de “favorecer el acceso ágil de los pacientes a las tecnologías sanitarias”.










César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: