Terapéutica

La Semi denuncia que nueve CC.AA. omiten la vacuna del VRS en sus calendarios para adultos

Los internistas lamentan que Sanidad restringiera la inmunización frente al VRS a grupos muy específicos, desoyendo las recomendaciones de las guías internacionales GOLD que avalan su uso en todos los pacientes con EPOC.

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha informado sobre "la situación de inequidad" que presenta el Sistema Nacional de Salud (SNS) en relación con la estrategia de prevención frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en la población adulta. Aunque el Consejo Interterritorial aprobó el calendario vacunal en noviembre de 2025, el despliegue de la inmunización resultó insuficiente por la falta de incorporación de esta prestación en nueve comunidades autónomas. Esta fragmentación territorial provoca que una parte significativa de la población vulnerable carezca de acceso a una herramienta que demostró una protección superior a la de la gripe.

Desajuste con las guías internacionales

El eje de la crítica de los internistas reside en la divergencia entre las directrices del Ministerio de Sanidad y la evidencia científica recogida en las guías GOLD 2026. Mientras que el organismo ministerial restringió la indicación a pacientes mayores de 65 años o colectivos de muy alto riesgo —como ancianos institucionalizados o trasplantados—, las recomendaciones internacionales propugnan una visión más ambiciosa. Francisco Javier Medrano Ortega, coordinador del Grupo de Trabajo de EPOC de la SEMI, señala que la recomendación de la administración fue bastante suave y "n"no siguió los estándares globales".

Las guías de la Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease establecieron que la vacunación debe administrarse a todos los pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), con independencia de su situación clínica o la gravedad de su patología. La evidencia científica actual incluso sitúa las recomendaciones de profilaxis frente al VRS en pacientes con patología respiratoria crónica en un nivel de solidez superior al de otras infecciones estacionales.

Impacto clínico y eficacia vacunal

La relevancia de esta medida preventiva se apoya en datos de efectividad y carga de enfermedad. La vacuna frente al VRS es altamente eficaz y estacional, alcanzando niveles de protección donde el 85 por ciento de los vacunados no contraen el virus. Este porcentaje supera la eficacia media de la inmunización antigripal y supone un recurso crítico para evitar la saturación de los servicios de urgencias y las plantas de hospitalización.

El escenario clínico del VRS en adultos cambió drásticamente con la introducción de los test multivirus que identifican de forma simultánea gripe, SARS-CoV-2 y este virus específico. Los datos analizados por el CIBER de Epidemiología y Salud Pública en más de 500 hospitales revelaron que la mortalidad de los pacientes con VRS grave que requieren ingreso hospitalario oscila entre el diez y el 12 por ciento. Estas cifras equiparan la gravedad del impacto del VRS al de la gripe en población adulta, rompiendo con la percepción histórica de que se trataba de una patología exclusivamente infantil ligada a la bronquiolitis.

Vulnerabilidad y factores de riesgo

La situación de riesgo para los adultos se agudizó paradójicamente por el éxito de la vacunación infantil. Al reducirse la incidencia de bronquiolitis en niños, el virus se desplazó hacia el colectivo de adultos. En este grupo, la edad actúa como un factor de riesgo independiente, pero la mayor vulnerabilidad se concentra en personas con enfermedades de base como la insuficiencia cardiaca, el asma tratada con inmunodepresores o la propia EPOC.

La SEMI subrayó que la falta de cobertura vacunal completa deja a estos pacientes en una posición de desprotección innecesaria. Medrano Ortega destacó que la existencia de una brecha entre comunidades refleja una situación insatisfactoria para una vacuna que cuenta con un amplio respaldo científico y una indicación clara a partir de los 50 años en pacientes con insuficiencia cardiaca o patología pulmonar.

Otras brechas en el manejo de la EPOC

La inequidad denunciada en la vacunación no es un fenómeno aislado en el abordaje de la patología respiratoria en España. Un análisis liderado por el propio Medrano Ortega sobre casi 400.000 altas hospitalarias por EPOC en un periodo de ocho años puso de manifiesto disparidades geográficas notables. El riesgo de hospitalización por esta enfermedad es 2,5 veces mayor en comunidades como Aragón o Navarra que en Andalucía.

Estas variaciones en la tasa de ingresos no responden exclusivamente a factores clínicos o de edad, sino que muestran una correlación directa con la infraestructura sanitaria disponible. La disponibilidad de camas instaladas, que en regiones como la andaluza se sitúa por debajo de la media nacional, influye de manera determinante en la gestión de las agudizaciones de la EPOC y en los indicadores de atención al paciente crónico complejo.

Ante esta realidad, los internistas reclamaron la inclusión inmediata de la vacuna del VRS en todas las comunidades autónomas para garantizar la equidad en el acceso a la innovación preventiva. El objetivo final es unificar criterios para que la protección de los pacientes con enfermedades crónicas no dependa del código postal, siguiendo estrictamente las recomendaciones basadas en la evidencia científica internacional.

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