La estrategia extremeña de implementación de la farmacogenética, desarrollada a través del proyecto MedeA por el Servicio Extremeño de Salud (SES) y el Instituto Universitario de Investigación Biosanitaria de Extremadura (INUBE), centró el interés de especialistas de Europa, América, África y Asia durante la segunda jornada conmemorativa del 20 aniversario de la Red Iberoamericana de Farmacogenética y Farmacogenómica (RIBEF). El encuentro convirtió a Badajoz en punto de referencia internacional para analizar cómo trasladar la medicina personalizada desde la investigación a la práctica clínica y a los sistemas públicos de salud.
La jornada fue inaugurada por la consejera de Salud y Atención a la Dependencia de la Junta de Extremadura, Sara García Espada; la decana de la Facultad de Medicina, Berta Caro Puértolas; y la directora gerente del Servicio Extremeño de Salud, Encarnación Solís Pérez. Las autoridades destacaron la importancia de la investigación y la innovación para avanzar hacia una sanidad más precisa y adaptada a las necesidades de cada paciente.
En este sentido, García Espada señaló que "el proyecto MedeA, liderado por el doctor Adrián Llerena, es pionero en medicina personalizada, que tiene ya más de 6000 pacientes genotipados en toda la región y, además, es un ejemplo de cómo modificar los tratamientos para evitar reacciones adversas a ingresos innecesarios". "Hoy, Extremadura, Badajoz en concreto, es el centro de la medicina personalizada en Iberoamérica. Estamos completamente de enhorabuena", añadió la consejera.
Uno de los principales ejes de la jornada fue la presentación de los resultados de la estrategia MedeA, considerada una de las experiencias más avanzadas de implementación de la farmacogenética en la práctica clínica. La sesión, titulada 'Marco de Implementación y resultados de la estrategia de Implementación en Extremadura [MedeA] y España [PMP BioFRAM]', estuvo moderada por Fernando de Andrés Segura, de la Universidad de Castilla-La Mancha, y Luis M. Bravo García-Cuevas, subdirector de Gestión Farmacéutica del Servicio Extremeño de Salud.
Durante su intervención, el coordinador científico del proyecto MedeA y director del INUBE, Adrián Llerena, presentó los avances de esta estrategia, que integra la información genética de los pacientes en el proceso de prescripción farmacológica con el objetivo de prevenir reacciones adversas, mejorar la eficacia de los tratamientos y optimizar la toma de decisiones clínicas. El proyecto se desarrolla tanto en el ámbito hospitalario como en Atención Primaria y aprovecha la historia clínica electrónica unificada del SES para incorporar los resultados farmacogenéticos a la práctica asistencial cotidiana.
Evidencia clínica en el sistema nacional
Junto a MedeA, durante esta sesión también se presentaron los avances y resultados de PMP BioFRAM, un proyecto colaborativo de medicina personalizada financiado por el Instituto de Salud Carlos III que reúne a hospitales, institutos de investigación y servicios de salud de distintas comunidades autónomas. La iniciativa tiene como objetivo generar evidencia científica sobre la utilidad clínica, la eficiencia y el impacto asistencial de la farmacogenómica, con el fin de facilitar su incorporación al Sistema Nacional de Salud.
La internacionalización de estas estrategias protagonizó la segunda mesa científica de la jornada, moderada por Carmen Mata Martín, de la Unidad de Farmacogenética del Hospital Universitario de Badajoz e investigadora de INUBE, y Joana Marques, de la Universidade do Porto. En ella participaron especialistas de Portugal, Lituania, México, India y África, que compartieron experiencias sobre la implementación de la farmacogenética en distintos contextos sanitarios y poblacionales.
Uno de los momentos destacados del encuentro fue la entrega del Premio José María Cantú, un reconocimiento que honra la memoria del fundador y primer presidente de la RIBEF y distingue contribuciones científicas relevantes para el desarrollo de la farmacogenética y la medicina personalizada en Iberoamérica.
El galardón recayó en el investigador brasileño Caíque Manóchio Nunes da Silva, biólogo, máster en Ciencias de la Salud y doctorando en Genética vinculado a la Universidad Federal del Triángulo Mineiro. Su trabajo se centra en el estudio de la diversidad genética de las poblaciones brasileñas y su influencia en la respuesta a los tratamientos farmacológicos.
Diversidad genética e investigación genómica
Entre sus investigaciones destaca el análisis de la relación entre la ancestría genética y variantes del gen ESR1 asociadas a la respuesta a inhibidores de la aromatasa utilizados en el tratamiento del cáncer de mama. Sus estudios contribuyen a ampliar el conocimiento sobre poblaciones latinoamericanas históricamente infrarrepresentadas en la investigación genómica y refuerzan la necesidad de incorporar la diversidad genética al desarrollo de estrategias de medicina personalizada.
La jornada concluyó con la participación de la decana de la Facultad de Medicina Berta Caro; la directora de la Oficina de Cooperación, Silvia Román, el Gerente del Área de Salud de Badajoz, Demetrio Pérez, y la directora general de Planificación, Formación y Calidad de la Consejería de Salud, Silvia Torres.
La entrega de este premio sirvió para poner el broche final a la conmemoración del vigésimo aniversario de la RIBEF, una red que desde 2006 integró a más de 40 grupos de investigación y más de 200 científicos de Europa y América Latina, promoviendo proyectos colaborativos para mejorar la seguridad y eficacia de los medicamentos mediante el conocimiento de la diversidad genética de las poblaciones.


Lilisbeth Perestelo: